La pérdida rápida o importante de peso lograda con los fármacos GLP-1 no solo cambia la báscula, sino que también modifica el volumen del rostro, la firmeza de la piel y la cantidad de masa muscular. Estos medicamentos han cambiado el abordaje médico del sobrepeso y la obesidad gracias a su capacidad para reducir el apetito y favorecer una pérdida importante de peso, generando dudas sobre lo que ocurre en el organismo durante el proceso.
No todo lo que se pierde corresponde a grasa sobrante. Una revisión reciente de ensayos clínicos estima que entre el 25% y el 39% del peso perdido con distintos tratamientos basados en incretinas puede proceder de masa magra, siendo un gran reto la preservación del músculo. «El músculo es de las mayores herramientas y el mejor antiaging que hay, porque disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. No solo sirve para verse bien, también para prolongar la calidad de vida y mejorar la longevidad», explica la doctora Karen Wejbe, especialista en longevidad.
El impacto estético y la transformación del rostro
Uno de los cambios más comentados es la denominada cara Ozempic. No se trata de un diagnóstico médico ni de un efecto exclusivo de estos fármacos, sino de una descripción popular para los cambios en el rostro tras una reducción drástica de peso: menos volumen en las mejillas, arrugas más visibles y una piel con mayor flacidez.
Según detalla la especialista, con la pérdida de grasa también disminuye la inflamación y la piel pierde su estructura previa, lo que otorga un aspecto más envejecido. Este fenómeno de pérdida de tejido adiposo y volumen también puede manifestarse en otras zonas corporales como los brazos, el abdomen o los glúteos.
La importancia de una nutrición equilibrada
La menor ingesta de alimentos derivada de la pérdida de apetito puede comprometer el aporte de nutrientes esenciales. «Con la reducción de la ingesta, consecuente del uso de estos fármacos, puede haber una pérdida de proteínas y minerales, vitaminas esenciales; es importante acompañar al paciente para que lo que coma esté equilibrado, tanto a nivel macronutricional, como a nivel micronutricional», explica la especialista en nutrición Violeta Kushkyan.
