Reducir el sueño durante solo seis semanas se asoció con un aumento de peso en personas con riesgo cardiometabólico elevado, según un estudio con 95 participantes que solían dormir más de 7 horas por noche.
Qué hicieron los investigadores
Durante seis semanas, parte del grupo se acostó 90 minutos más tarde, lo que equivalió a unos 80 minutos menos de sueño. Después, durante otras seis semanas, volvieron a su rutina habitual. El otro grupo siguió el orden inverso: primero durmió como de costumbre y luego pasó al periodo de restricción.
A lo largo de las 12 semanas del estudio, los investigadores midieron el sueño y la actividad con pulseras. También recopilaron datos de peso, circunferencia de cintura, composición corporal y hormonas vinculadas al apetito.
Qué cambió en el peso y la actividad
Al comparar los resultados, los autores observaron que los participantes ganaron en promedio una libra, es decir, cerca de medio kilo. Además, las personas sometidas a menos sueño fueron más sedentarias durante el día.

