La detección temprana y el tratamiento son clave para minimizar el daño y la discapacidad cognitiva después de un accidente cerebrovascular, según la American Heart Association. El accidente cerebrovascular ocurre cuando se detiene o se reduce el suministro de sangre a una parte del cerebro, privando a las células de oxígeno y nutrientes. Es la segunda causa de muerte más común en todo el mundo y la principal causa de discapacidad. Muchos supervivientes de accidentes cerebrovasculares presentan algún tipo de discapacidad cognitiva, y hasta 1 de cada 3 desarrollan demencia después de un accidente cerebrovascular.
Un nuevo informe científico de la American Heart Association destaca la necesidad de una detección temprana de discapacidad cognitiva y un tratamiento después de un accidente cerebrovascular para ayudar a prevenir la discapacidad a largo plazo. Según la Organización Mundial de la Salud, el accidente cerebrovascular afectará a 1 de cada 4 personas durante su vida. Con las mejoras en la atención médica, más personas están sobreviviendo a los accidentes cerebrovasculares. Mientras que el 10% se recuperará completamente, la mayoría quedará con algún tipo de discapacidad.
El informe destaca que más de la mitad de los que sobreviven a un accidente cerebrovascular presentan cierta discapacidad cognitiva posterior al accidente cerebrovascular (PSCI) y enfatiza la importancia de la detección temprana de la discapacidad cognitiva y el tratamiento para permitir una recuperación más rápida. Los accidentes cerebrovasculares isquémicos, donde se bloquea un coágulo de sangre una arteria que lleva sangre al cerebro, y los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos, donde sangra en el cerebro, pueden provocar discapacidad cognitiva inmediatamente después del accidente cerebrovascular o años después.
El PSCI ocurre más comúnmente dentro de las 2 semanas posteriores al accidente cerebrovascular, por lo que para minimizar el daño duradero, la AHA recomienda una detección tanto inmediatamente después del accidente cerebrovascular como una evaluacion continua para evaluar cualquier cambio cognitivo. La terapia cognitiva es esencial para que los pacientes se recuperen por completo después del accidente cerebrovascular. Además, la declaración destaca la necesidad de una atención continua después del accidente cerebrovascular para ayudar a los sobrevivientes a recuperar calidad de vida.
