La detección temprana de enfermedades neurodegenerativas resulta fundamental para un mejor manejo clínico. Se estima que en España, 900.000 personas padecen algún tipo de demencia, y concretamente entre un 60-70% corresponden a la enfermedad del alzhéimer.
Indicadores iniciales y deterioro cognitivo
El doctor Daniel Amen, quien dirige varias clínicas en Estados Unidos, señala que la dolencia se origina en el cerebro mucho antes de que se manifiesten las señales visibles. Entre los indicios principales, la pérdida progresiva de la memoria encabeza la lista de advertencias médicas.
En declaraciones recogidas por el diario Daily Mail, Amen explica que un alto porcentaje de las personas que perciben un empeoramiento en su memoria respecto a la década anterior enfrentan una alta probabilidad de que esta condición continúe deteriorándose con el tiempo.
Las cuatro señales de alerta detalladas
Además de los problemas de memoria, el especialista detalla otros tres síntomas clave que pueden surgir de forma anticipada. La segunda señal es la falta de juicio y la impulsividad, provocada por una menor actividad en los lóbulos frontales, encargados de regular el comportamiento y las emociones. Cuando esta afectación ocurre de manera temprana, se le denomina variante frontal del alzhéimer.
Como tercer punto, el médico destaca una menor capacidad de atención y una mayor facilidad para las distracciones, un fenómeno que parece acelerarse con el tiempo. Finalmente, el cuarto síntoma corresponde a la presencia de un bajo estado de ánimo, vinculado tanto al impacto emocional de vivir con el trastorno como al daño cerebral en las regiones que controlan las emociones.
