Los científicos han sabido por décadas que los mosquitos se sienten atraídos por el ácido láctico que contiene el sudor humano, pero en la era anterior a la genética avanzada el mecanismo preciso seguía siendo un misterio.
Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Internacional de Florida (FIU) descubrió el receptor olfativo que permite a estos insectos portadores de enfermedades sintonizarse con el olor humano… y cómo apagarlo.
Publicaron el jueves su trabajo en la publicación Current Biology sobre los mosquitos Aedes aegypti, conocidos por esparcir enfermedades mortales como Zika, dengue y fiebre amarilla.
A través de un proceso de eliminación que empezó en diciembre de 2013 cuando el científico fue capaz de crear el primer mosquito mutante del mundo, removiendo un gen para investigar de qué forma su ausencia afectaba al insecto.
