Un equipo de investigadores desarrolló un sistema para evaluar la edad biológica y posibles problemas cognitivos de una persona a través del análisis de su habla. El trabajo fue publicado en la revista Science Advances.
Cómo funciona el reloj del habla
Los científicos evaluaron cientos de características del habla, como la velocidad, las pausas, el tono, el contenido emocional, el vocabulario, la precisión semántica y la organización de la producción verbal. Mediante modelos de aprendizaje automático, combinaron estos datos para estimar la edad cronológica de cada individuo y compararla con su edad biológica, es decir, el envejecimiento real de su cuerpo.
Hallazgos clave
El sistema logró distinguir entre personas sanas y aquellas con deterioro cognitivo leve, alzhéimer o demencia frontotemporal. Además, se observó que quienes presentaban una edad del habla mayor a la esperada para su edad cronológica también mostraron signos de envejecimiento acelerado en pruebas clínicas.
Las brechas entre la edad real y la predicha por el habla fueron menores en los participantes sanos, mientras que en casos de alzhéimer o demencia frontotemporal las diferencias fueron progresivamente más marcadas. Una aceleración en la edad del habla se asoció, a su vez, con un peor rendimiento cognitivo global, en funciones ejecutivas, capacidades funcionales y memoria.
El estudio también reveló que el envejecimiento acelerado del habla está vinculado a un contexto social desfavorable a lo largo de la vida, como una peor situación económica, alimentación deficiente o acceso limitado a atención sanitaria, tanto en personas sanas como en quienes padecen demencia.




