Uso terapéutico y regulación

El cannabis se ha legalizado en varios países al observarse propiedades terapéuticas que han impulsado su uso en el ámbito sanitario. El Hospital Clínic Barcelona señala que, bajo supervisión médica, la dosis adecuada puede reducir el dolor crónico, mejorar la relajación muscular y ejercer un efecto antiinflamatorio, convirtiéndolo en una terapia complementaria para pacientes sometidos a quimioterapia.

Adolescentes y riesgos

El consumo durante la adolescencia es especialmente nocivo, pues el cuerpo y el cerebro siguen desarrollándose. Los efectos a corto plazo incluyen pérdida de memoria, problemas de razonamiento y disminución de la capacidad de aprendizaje, así como estados depresivos, ansiedad, miedo, paranoia y alucinaciones. A largo plazo, la exposición continua puede provocar pérdida irreversible de la capacidad cognitiva, pérdida de neuronas, agresividad, somnolencia y estados psicóticos.

Efectos a corto y largo plazo

Según la investigación publicada por el Hospital Clínic Barcelona, el THC distorsiona la percepción de la realidad y es uno de los principales responsables del trastorno por consumo de cannabis y de la adicción asociada. La prevención comienza con la concienciación desde edades tempranas y la educación sólida que ayude a los jóvenes a comprender los riesgos de su consumo.