El mayor brote de ciclosporiasis reportado este año en Estados Unidos ya se extendió a nueve estados y mantiene bajo investigación la lechuga iceberg rallada vinculada con Taylor Farms, mientras Taco Bell retiró el producto de sus restaurantes.

El brote se expandió a nueve estados y suma miles de casos

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, conocidos como CDC, ampliaron la investigación a Illinois, Kansas, Oklahoma y Pensilvania, que se sumaron a Indiana, Kentucky, Ohio, Virginia Occidental y Michigan.

El organismo dijo que este episodio ya representa el mayor registro anual de ciclosporiasis en Estados Unidos. También indicó que miles de enfermedades se han contabilizado en todo el país, una cifra muy superior a los aproximadamente 200 a 1.000 casos que suelen reportarse cada año.

Las enfermedades vinculadas con la lechuga iceberg comenzaron el 22 de junio y continuaron hasta el 20 de julio, de acuerdo con el CDC. Los primeros pacientes comenzaron a presentar síntomas a mediados de mayo.

La cyclospora es un parásito microscópico que suele llegar al organismo mediante alimentos o agua contaminados. La infección provoca ciclosporiasis, una enfermedad gastrointestinal cuyos síntomas pueden incluir diarrea severa.

Algunos pacientes pueden necesitar hospitalización debido a la intensidad de los síntomas. Sin embargo, las autoridades no han registrado muertes relacionadas con el parásito durante este año.

La FDA mantiene a Taylor Farms como fuente probable

Los reguladores sanitarios y alimentarios de Estados Unidos concentran su atención en la lechuga iceberg rallada suministrada por Taylor Farms. La empresa recibió el producto desde una planta ubicada en el centro de México.

Las autoridades sanitarias mexicanas informaron que las muestras de lechuga y agua tomadas en la instalación de Taylor Farms en Guanajuato dieron negativo para cyclospora. Aun así, la FDA mantiene su evaluación de que Taylor Farms de México es la fuente probable del brote.

El periodo de incubación de la infección complica la investigación, porque cuando los consumidores enferman la cosecha relacionada con el contagio pudo haber salido de los canales de distribución varias semanas antes.

La semana anterior, la FDA informó que el productor suministró la lechuga iceberg rallada a restaurantes Taco Bell. Varias personas que comieron en esos establecimientos antes de enfermarse figuran dentro de la investigación epidemiológica.

El CDC contabilizó hasta ahora 1.947 personas infectadas con cyclospora que además informaron haber comido en Taco Bell dentro de los nueve estados afectados. Taylor Farms emitió un retiro voluntario para toda la lechuga iceberg adquirida desde su instalación en Guanajuato y Taco Bell también retiró la lechuga afectada de sus restaurantes.

Las críticas crecieron por la respuesta oficial y empresarial

La respuesta al brote ha generado cuestionamientos entre expertos en salud pública. Algunos especialistas consideran que los recortes de personal dificultaron las labores para identificar la fuente del parásito y contener su propagación.

Taylor Farms también recibió críticas por la forma en que comunicó su retiro voluntario. Expertos señalaron que el aviso utilizaba abreviaciones y no permitía a los consumidores comprender con facilidad si habían comprado o consumido un producto potencialmente riesgoso.

La controversia aumentó después de que la FDA informara el domingo sobre un resultado positivo falso en muestras de lechuga de Taylor Farms. La compañía publicó entonces un comunicado en el que afirmó que la agencia se había disculpado, pero la FDA aclaró posteriormente que no se había disculpado con Taylor Farms.

Pese a la disputa sobre las muestras y la comunicación pública, la FDA mantuvo su evaluación de que la lechuga iceberg de Taylor Farms constituye la fuente probable del brote. Las pruebas negativas anunciadas por autoridades mexicanas tampoco cerraron el caso.

La expansión geográfica del brote aumenta la presión sobre los organismos que buscan identificar el origen exacto de la contaminación. Cada nuevo estado incorporado puede aportar datos sobre los lugares de consumo, las fechas de exposición y los lotes distribuidos.

El largo periodo de incubación significa que algunas personas podrían enfermar después de que el producto haya abandonado los establecimientos comerciales, mientras continúa la investigación sobre este episodio y otro brote separado cuyo origen alimentario sigue sin identificarse.