Cuando la presión arterial baja y aparecen mareos o inestabilidad, no siempre la sal es la única alternativa. José Abellán explica que beber agua de forma rápida puede provocar una subida temporal de la tensión.
El efecto aparece a los pocos minutos
El cardiólogo afirma que la ingesta rápida de entre 300 y 500 mL de agua sin sal produce una respuesta opresora aguda conocida como reflejo osmopresor. Según señala, tras 3-4 minutos la presión arterial se eleva en promedio 24/12 mmHg, alcanza su punto máximo a los 35 minutos y puede durar hasta 60 minutos.
Abellán remarca que se trata de un efecto agudo y temporal, no de una solución permanente para la hipotensión. También indica que, cuando se ha estudiado este fenómeno, el efecto ha sido más marcado con agua sin sal.
El agua fría podría intensificar la respuesta
El especialista añade que la temperatura también puede influir. En algunos estudios, dice, el agua fría ha mostrado un efecto algo mayor, probablemente por receptores en la mucosa oral.




