Los niños cuyas madres tomaron altas dosis de aceite de pescado durante los últimos tres meses de embarazo fueron menos propensos a desarrollar problemas crónicos de respiración o asma antes de los 5 años, reveló un estudio.
Los casos de asma han ido en aumento en países desarrollados, mientras que el consumo de ácidos grasos omega-3, como los que se encuentran en pescados, han disminuido. Algunos estudios previos indicaron que la deficiencia de omega-3 durante el embarazo podría afectar el riesgo de asma en bebés, pero fueron muestras muy pequeñas para ser concluyentes.
No se sabe a qué se debe esto, pero una teoría es que el aceite de pescado reduce la inflamación, la cual puede estrechar las vías respiratorias.
Los investigadores de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, realizaron una prueba rigurosa, asignando unas 700 mujeres para que tomaran diariamente 2,4 gramos de un suplemento que tenía dos tipos de aceite de pescado, o pastillas parecidas a aceite de oliva, en el tercer trimestre de su embarazo, cuando los pulmones de los bebés están madurando. Ninguna de las mamás, ni los investigadores, supo lo que las mujeres estaban tomando sino hasta tres años después, y después de eso los investigadores se enteraron hasta que los niños cumplieron 5 años.
