La lucha contra el cáncer de mama es una de las más duras y complejas: es tan importante la sanación física como la emocional para afrontar de forma más positiva la enfermedad.
Un aspecto importante a cuidar son los niveles de vitamina D de la paciente. Un estudio publicado por la revista Endocrinology, indicó que una deficiencia de vitamina D estaría asociada con el avance y metástatis de tumores en cáncer de seno.
La investigación, llevada a cabo principalmente mediante el uso de estirpes celulares y ratones, identificó también una asociación entre las concentraciones de vitamina D y la expresión de ID1, un oncogén que ha estado asociado con crecimiento y metástasis de tumores en cáncer de seno y otros tipos de cáncer, reseñó el portal Cáncer.gov.
El estudio, llevado a cabo principalmente mediante el uso de estirpes celulares y ratones, identificó también una asociación entre las concentraciones de vitamina D y la expresión de ID1, un oncogén que ha estado asociado con crecimiento y metástasis de tumores en cáncer de seno y otros tipos de cáncer.
La vitamina D, la cual se obtiene de alimentos y complementos o se produce en el cuerpo en respuesta a la exposición al sol, se convierte en la hormona calcitrol en varios tejidos diferentes del cuerpo, incluso en tejido de seno.El calcitrol, a su vez, se une al receptor de vitamina D (VDR), el cual regula un número extenso de genes, algunos de los cuales están asociados con cáncer.
“Varios estudios grandes han buscado una asociación entre las concentraciones de vitamina D y los resultados de cáncer, y lo que se ha encontrado ha sido una mezcla”, dijo el doctor Brian J. Feldman, de la Stanford University School of Medicine. “Nuestro estudio identifica cómo las concentraciones bajas de vitamina D que circulan en la sangre pueden tener una función mecanística en promover el crecimiento de cáncer de seno y metástasis”.
El doctor Feldman y sus colegas estudiaron la deficiencia de vitamina D en modelos murinos de cáncer de seno humano y en estirpes celulares de cáncer de seno.
Encontraron que los ratones inyectados con células tumorales y alimentados con una dieta baja en vitamina D formaron tumores con más rapidez, y formaron tumores más grandes, que los ratones alimentados con una dieta normal. En experimentos separados, encontraron que una estirpe celular de cáncer de seno que produce enfermedad metastática bastante agresiva en ratones tenía concentraciones bajas de expresión de VDR, mientras que una estirpe celular que no conduce a metástasis cuando se introduce en los ratones tenía concentraciones normales.
Experimentos adicionales—que incluían tumores formados en ratones de células de cáncer de seno que el equipo de investigación manipuló para afectar la expresión de VDR—mostraron que en más de la mitad de los ratones cuyos tumores tenían bajas concentraciones de expresión de VDR, los tumores se diseminaron al hígado. Ninguno de los ratones con células tumorales que tenían expresión normal de VDR tenía evidencia de enfermedad metastática.
“Nuestros resultados indican que la falta de señalización de VDR de vitamina D es suficiente para convertir las células no metastáticas en metastáticas”, escribieron ellos.