La tecnología reinventa cada día más el área médica, hasta lo relacionado con la detección de enfermedades.
Prueba de ello es el sensor creado por investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT), el cual se podrá tragar para detectar la presencia de moléculas responsables de enfermedades del aparato digestivo en zonas de difícil diagnóstico.
El avance fue presentado en la revisata Science, reseñó el diario argentino La Nación.
Los autores probaron en cerdos este sensor, que tiene forma de cilindro y mide 3,8 centímetros de longitud. Ahora están trabajando para reducir el tamaño para las futuras pruebas con humanos.
