La suspensión de clases anunciada para este martes 27 de octubre en centros educativos de zonas vulnerables bajo alerta amarilla provocó confusión entre padres del Gran Santo Domingo, que amanecieron sin saber si debían llevar a sus hijos al colegio.

Imagen referencial de un plantel educativo

Padres y colegios improvisaron ante el aviso

Aunque la disposición fue anunciada la noche del lunes, la falta de una identificación exacta de los centros afectados llevó a que algunas instituciones enviaran mensajes de suspensión y otras mantuvieran la incertidumbre entre las familias.

Varios padres reclamaron en redes sociales que las autoridades educativas precisaran qué escuelas quedaban incluidas en la medida. Un usuario, José E. Almanzar, escribió que sería útil indicar con precisión en cuáles lugares no habría docencia.

Otra queja insistió en la misma idea: pedir un listado de los centros en zona vulnerable para saber cómo actuar. También hubo cuestionamientos a la coordinación entre autoridades educativas, luego de que un ciudadano afirmara que el Distrito Educativo 15-03 había comunicado la suspensión para el Distrito Nacional sin aclarar excepciones.

Educación había pedido informar con antelación

La confusión se produjo pese a que el propio Ministerio de Educación había establecido desde el pasado 22 de octubre que cualquier suspensión adoptada fuera del horario escolar debía comunicarse de forma oportuna a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias.

En esa ocasión, la institución explicó que estar bajo alerta amarilla no significaba necesariamente suspender las clases en toda una provincia, y que correspondía a las autoridades regionales y distritales evaluar las condiciones de cada plantel.

El comunicado difundido la noche del lunes 26 de octubre reiteró el criterio de las zonas vulnerables, pero sin incluir una relación específica de los centros afectados. Según esa disposición, debían suspenderse las actividades en planteles expuestos a inundaciones, cerca de ríos y cañadas, en zonas costeras o en terrenos susceptibles a deslizamientos.

Diez demarcaciones seguían bajo alerta amarilla

El Centro de Operaciones de Emergencias mantenía, en su informe de las 7:00 de la noche del lunes, nueve provincias y el Distrito Nacional bajo alerta amarilla por los efectos de una vaguada.

Las demarcaciones comprendidas eran Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, Azua, Barahona, Bahoruco, Independencia, Pedernales y el Distrito Nacional. Otras siete provincias permanecían bajo alerta verde por las precipitaciones previstas y la saturación de los suelos en determinadas comunidades.

La suspensión buscaba prevenir riesgos para estudiantes y personal educativo, pero las reacciones de este martes dejaron en evidencia la necesidad de precisar qué centros deben cerrar y cómo recibirán las familias la confirmación.