Yesenia María Espaillat denunció que su hijo, Juan Carlos Ávila Espaillat, sería trasladado este miércoles 28 de octubre a una base militar desde la que lo enviarían al frente de batalla en Rusia, pese a las heridas que presenta y a que, según su relato, todavía no puede caminar.
La mujer afirmó que el joven sigue hospitalizado y que apenas el día anterior le habían retirado los puntos de las piernas. También expresó miedo de que vuelva a resultar herido si lo reenvían al combate.
Dice que no le han entregado un informe médico reciente
Espaillat señaló que no ha recibido un informe médico reciente sobre el estado de su hijo ni un documento que permita saber si está en condiciones de reincorporarse al servicio militar. Según su testimonio, tampoco conoce la ubicación exacta de la base a la que sería llevado.
La madre dijo que se enteró del posible traslado por una publicación en la cuenta de Instagram de otro de sus hijos. Luego, aseguró, supo que Juan Carlos sería llevado a una instalación militar para dirigirse al frente.
Cuestiona las gestiones para sacar al joven de Rusia
Espaillat cuestionó las actuaciones de las autoridades dominicanas para conseguir que su hijo abandone el servicio militar ruso y regrese al país. Dijo que una representante de la embajada dominicana en Rusia le pidió un poder notarial para gestionar el caso y que ella lo tramitó ante un notario público.
Después, aseguró, no ha recibido detalles sobre avances concretos. Añadió que, cuando finalmente obtuvo respuesta, le recordaron que su hijo había firmado un contrato militar.
La madre sostuvo que esa firma no debería impedir que se evalúe la situación de Juan Carlos, debido a las heridas que presenta y a las circunstancias en las que, según denuncia la familia, se produjo su incorporación a las fuerzas militares rusas.
Pide respuestas sobre la condición del dominicano herido
La mujer dijo que incluso le informaron que Juan Carlos califica para pedir la baja militar por su estado de salud. Identificó entre los contactos a un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores al que llamó Miguel y a una representante que, según explicó, seguía el caso en Moscú.
También afirmó que esa persona envió por correo electrónico un documento dirigido a Juan Carlos para que lo entregara a sus superiores militares, pero que ella le pidió a su hijo no hacerlo por temor a las consecuencias.
Al cierre de su relato, Espaillat aseguró que tampoco sabe si las autoridades rusas recibieron alguna solicitud formal sobre la condición médica de su hijo o si se tomó una decisión sobre su posible traslado al frente.





