Voluntarios y organizaciones civiles han intensificado la atención a las familias afectadas por el doble terremoto del 24 de junio en Morón, en el estado Carabobo, ante la limitada respuesta gubernamental en los sectores más golpeados. Las visitas han permitido llevar insumos, atención médica y donativos a comunidades que quedaron con severos daños estructurales.
Comunidades más afectadas
Andrea Peña, voluntaria y fundadora de la red ECA Venezuela, explicó que los sectores con mayores daños identificados en los recorridos fueron La Pedrera, La Victoria y Simón Bolívar. La red, integrada por Transformar y Tierra Viva, ha participado en dos jornadas principales para levantar información sobre las necesidades más urgentes de la zona.
Peña señaló que se trata de comunidades vulnerables que ya enfrentaban dificultades económicas, problemas de alimentación y fallas en los servicios, situación que se agravó tras el sismo. Entre las prioridades detectadas están el suministro de agua, medicamentos y maquinaria pesada para retirar escombros. También insistió en la necesidad de evaluaciones técnicas a las viviendas, debido a que varias familias no se sienten seguras dentro de sus casas y prefieren dormir en la calle o en campamentos temporales.
Uno de los casos que más impactó a los voluntarios ocurrió en el barrio Simón Bolívar, donde una familia duerme en una carpa afuera de su vivienda junto a una hija con Síndrome de Down. En Santa Rosa, 21 casas resultaron afectadas parcialmente y 96 presentan daños estructurales. En La Victoria, tres viviendas fueron desalojadas parcialmente por sus propios residentes, aunque los bomberos las consideraron habitables; pese a ello, el temor a nuevas réplicas continúa.
