La plataforma VE360 advirtió que los daños dejados por los terremotos del pasado 24 de junio en La Guaira no pueden leerse solo como consecuencia del movimiento telúrico, sino también como resultado de años de fallas en planificación urbana, gestión de riesgos y normas de construcción.
En una publicación en X, la organización sostuvo que la magnitud del desastre también refleja decisiones que ignoraron la prevención y el cumplimiento de estándares para edificar.
Caraballeda, el foco del análisis geoespacial
VE360 centró parte de su revisión en urbanismos construidos en Caraballeda, en La Guaira, por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE) después de las lluvias de 2010, como respuesta oficial a la emergencia habitacional de ese momento.
La organización explicó que esas edificaciones merecen una revisión particular por tratarse de obras públicas recientes, financiadas con recursos del Estado y entregadas hace poco más de una década.
Además, señaló que documentar cómo respondieron ante un evento sísmico es un ejercicio de memoria, transparencia y rendición de cuentas sobre una política pública que impactó la vida de miles de venezolanos.
Un mapa para registrar daños y reducir riesgos futuros
VE360 indicó que recopiló en una plataforma geoespacial los datos disponibles sobre los daños registrados en estos conjuntos residenciales afectados por los terremotos en Caraballeda.
La organización insistió en que, aunque las fallas geológicas seguirán existiendo, las decisiones sobre dónde construir, cómo hacerlo y la preparación ante emergencias pueden marcar la diferencia para reducir riesgos futuros.
