El Instituto Nacional de Parques contabilizó al menos 113 ocupaciones irregulares vinculadas a actividades agrícolas dentro y alrededor del Parque Nacional Terepaima, en el estado Lara, un área protegida ampliada recientemente para resguardar el ecosistema del oso frontino.
Liévano León, gerente general de Inparques en el estado Lara, dijo a La Prensa de Lara que 87 de esas ocupaciones están dentro del parque y 26 fuera de sus límites. Señaló que el monitoreo ambiental permitió clasificar los asentamientos y citar a los presuntos responsables de las intervenciones agrícolas.

Operativo en Loma Redonda
León precisó que el procedimiento más reciente se realizó en el sector Loma Redonda, entre los municipios Palavecino y Simón Planas. En ese operativo participaron Inparques, el Ministerio para el Ecosocialismo, la Coordinación Estadal de Guardería Ambiental, la Policía de Lara y el Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Palavecino.
Durante la jornada entregaron citaciones a cuatro personas encargadas de los campamentos. Las autoridades constataron que la actividad principal en la zona es el cultivo de café, incautaron dos desmalezadoras, un hacha y un machete liniero, y detectaron estructuras permanentes habitadas por grupos familiares.

A estas actuaciones se suman denuncias de organizaciones ambientalistas sobre la afectación del bosque nublado. La Fundación Ambientalista Guardeam afirmó en enero que cientos de hectáreas del Parque Nacional Terepaima han sido deforestadas para sembrar café bajo exposición solar directa destinado a la exportación, y denunció el uso de maquinaria pesada, fuego y herramientas. La organización sostuvo además que la remoción del dosel forestal reduce la capacidad de regulación hídrica y afecta las cuencas que abastecen a comunidades larenses.
El parque arrastra antecedentes de tala, quemas y extracción de recursos denunciados por pobladores y activistas. En mayo de 2020, residentes de la parroquia Agua Viva y ecologistas alertaron sobre incendios provocados para preparar tierras para caraotas y maíz, y en abril de 2026 organizaciones ambientales reiteraron sus advertencias sobre la expansión del café a plena exposición solar.
También se han reportado denuncias por extracción no autorizada de arena y arcilla, pastoreo ganadero y daños directos a humedales locales.





