En Guayana, la protesta frente al edificio administrativo de la Corporación Venezolana de Guayana cumplió este 4 de noviembre 22 días de vigilia y 11 días de huelga de hambre, en medio del reclamo de jubilados, pensionados y trabajadores de las empresas básicas.
Claves
- —La vigilia frente a la CVG comenzó el 14 de octubre y ya suma 22 días.
- —Hugo Medina dijo que la huelga de hambre entró en su día 11 este 4 de noviembre.
- —La exigencia central es un bono sustitutivo de utilidades de 1.200 dólares.
- —César Marcano afirmó que el plazo para una respuesta vencía ese mismo día.
La presión sube frente a la sede administrativa
Hugo Medina, presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar y defensor de derechos humanos, resumió el conflicto con una frase: “La huelga de hambre no comenzó aquí, ya venía desde casa”. Con esa declaración describió el deterioro que, según dijo, arrastran los trabajadores de las empresas básicas de Guayana.
Medina informó que la movilización se mantenía desde el 14 de octubre, fecha en la que comenzó la vigilia permanente, y que este 4 de noviembre la huelga de hambre alcanzaba 11 días. También señaló que para esa jornada estaba prevista una reunión con Héctor Silva, quien habría prometido responder a la propuesta presentada por los trabajadores.
El dirigente aclaró que el reclamo no gira en torno a una discusión de convenciones colectivas, sino a un bono sustitutivo de utilidades de 1.200 dólares. Explicó que esa alternativa fue planteada ante la situación financiera de las empresas básicas.
El reclamo por utilidades y el desgaste físico

Medina sostuvo que, si se aplicaran las disposiciones de las convenciones colectivas para calcular las utilidades, los trabajadores deberían recibir montos mucho más altos. Aseguró que incluso quienes perciben los ingresos más bajos tendrían derecho a entre 3.700 y 4.000 dólares por ese concepto.
También habló del estado físico en que dice encontrarse por la huelga de hambre. Reconoció una pérdida importante de masa muscular y recordó que arrastra lesiones y complicaciones de salud derivadas de su trayectoria laboral. “Yo salí como enfermo ocupacional. Mis manos están deterioradas, mi salud no es la mejor. Estoy operado de hernia cervical y de hernia discal, pero sigo adelante”, dijo.
En su planteamiento, además, cuestionó que en un país con recursos minerales y energéticos no haya respuestas para atender las necesidades de quienes, según afirmó, levantaron el patrimonio industrial de Guayana. Mencionó la producción aurífera de El Callao y las riquezas de petróleo, coltán, rodio, uranio, hierro, acero y aluminio para insistir en que el problema es de voluntad política.
Marcano advierte que la protesta seguirá
César Marcano informó que otros trabajadores se habían sumado a la huelga de hambre y reiteró que la exigencia central sigue siendo un bono de 1.200 dólares lineales para activos, jubilados y pensionados. Dijo además que este 4 de noviembre vencía el plazo otorgado por Héctor Silva para ofrecer una respuesta a la propuesta.
Marcano aseguró que irían al encuentro con disposición al diálogo, pero advirtió que, si la respuesta no satisface sus exigencias, permanecerán en las afueras de la CVG y evaluarán nuevas acciones de protesta. También llamó a los trabajadores de las empresas básicas a sumarse a la movilización.
Finalmente, denunció presuntos actos de amedrentamiento contra trabajadores de Sidor y Ferrominera Orinoco, e instó a los representantes gerenciales a no ejercer presiones contra quienes reclaman sus derechos.
Los manifestantes afirmaron que seguirán frente al edificio administrativo de la CVG hasta recibir una respuesta concreta.





