La faena diaria en las costas del estado Zulia se ha convertido en una lucha contra la precariedad. Pescadores de la zona denuncian que la contaminación por crudo no solo destruye sus equipos de trabajo, sino que eleva los costos operativos a niveles insostenibles, obligándolos a alejarse de las costas para intentar salvar sus redes.

Crisis ambiental y falta de infraestructura

Yohan Flores, director de la Fundación Azul Ambientalistas, advierte que la problemática se deriva de la ruptura de tuberías obsoletas y fugas de gas. Según los registros de la organización, la situación es crítica en más de seis municipios del estado Zulia, donde se contabilizan 36 tuberías fracturadas y una extensión de más de 10 kilómetros de costa gravemente contaminada.

El ambientalista señala que, aunque la actividad extractiva ha ganado intensidad en años recientes, esta no ha contado con el respaldo de una infraestructura renovada. Los esfuerzos de limpieza actuales son calificados como insuficientes ante la falta de maquinaria y tecnología adecuada para mitigar el daño ambiental.

El colapso de los servicios públicos

Además de la crisis en el ecosistema marino, los pescadores enfrentan el deterioro de los servicios básicos. Los cortes eléctricos, que alcanzan hasta siete horas diarias, impiden la refrigeración de los productos del mar, forzando a los trabajadores a incurrir en gastos adicionales para adquirir hielo y evitar la pérdida de la mercancía.