El impacto persistente de los hidrocarburos
A pesar de los reportes sobre una leve mejoría en la transparencia de las aguas y una reducción en la presencia de verdín tras la disminución de vertidos ilegales por parte de camaroneras, el ecosistema del Lago de Maracaibo enfrenta una amenaza constante. La contaminación por hidrocarburos continúa causando estragos severos en la fauna local, afectando de manera directa a los municipios Valmore Rodríguez, San Francisco, La Cañada de Urdaneta, Lagunillas y Cabimas.
Exigencia de infraestructura y control
El ambientalista José Sandoval, director de Mapache Ecoaventura, ha cuestionado la eficacia de las estrategias actuales, señalando que la prioridad debe centrarse en la prevención y no únicamente en medidas paliativas como la despetrolización de animales. Ante la falta de respuesta oficial, el sector ambientalista ha propuesto destinar el 5 % de los dividendos petroleros a la recuperación de la cuenca, una iniciativa que permanece sin ejecución.
Sandoval advirtió que, aunque el estuario posee capacidades naturales de autorremediación, este es un proceso biológico que requiere años, a diferencia de la depuración mecánica. Asimismo, denunció la ausencia de controles estrictos sobre comercios, hoteles y centros comerciales en las riberas, los cuales continúan vertiendo desechos directamente al cuerpo de agua sin contar con plantas de tratamiento propias.




