El sector transporte en Ciudad Guayana enfrenta una crítica situación debido a las restricciones en el suministro de combustible. Actualmente, más de 1.100 unidades dependen de una única estación de servicio para abastecerse de manera subsidiada, lo que obliga a los conductores a enfrentar jornadas de espera que pueden extenderse por hasta dos días.
Claves
- — Más de 1.100 unidades dependen de una sola estación de servicio.
- — Los conductores deben realizar dos colas: en el estadio La Ceiba y en la estación Borges.
- — Se han reportado dos fallecimientos por infarto mientras esperaban combustible.

Logística de abastecimiento y escasez
El proceso de surtido se divide en dos etapas críticas. Primero, los transportistas deben presentarse en el estacionamiento del estadio La Ceiba, en San Félix, siguiendo un listado por línea. Posteriormente, deben trasladarse a la estación de servicio Borges, que es el único punto habilitado para el despacho subsidiado al sector.
70 litros Cantidad de gasoil que recibe cada unidad dos o tres veces por semana

La insuficiencia del suministro es evidente: mientras que para el gasoil se atienden diariamente cerca de 528 unidades, para la gasolina el despacho es de solo 50 litros por unidad, cantidad que los transportistas aseguran no alcanza para cubrir ni una ruta completa de trabajo. Según reportes del gremio, la capacidad de atención de la planta es limitada; por ejemplo, una sola llegada de combustible puede atender únicamente a 200 transportistas tras una espera que inicia en la madrugada.
Impacto en la salud de los conductores
La crisis no solo afecta la movilidad, sino que ha comenzado a cobrar vidas. Representantes del gremio denunciaron que en menos de 15 días se han registrado dos fallecimientos por infartos fulminantes de conductores mientras se encontraban en las filas de espera.

Riesgo de salud
El estrés constante y la falta de tiempo para consultas médicas incrementan la vulnerabilidad de los choferes.
Los transportistas han hecho un llamado urgente a las autoridades nacionales y a la gerencia de PDVSA para ampliar la red de estaciones autorizadas. La falta de una infraestructura de despacho suficiente para las más de 1.150 unidades que requieren el servicio diariamente mantiene al sector en un estado de agotamiento físico y mental constante.
