El terremoto y su supervivencia
El 24 de junio el edificio donde vivía Máximo se derrumbó en cinco segundos, dejándolo atrapado entre escombros. A pesar de la tragedia, el niño logró sobrevivir y su perra, aunque fallecida, quedó atrapada.
Encuentro con el desconocido
Según el relato, un hombre con barba apareció de la nada y le ofreció ayuda. “Me dijo que todo iba a estar bien y empezó a mover los escombros, algo que parecía imposible”, recuerda el niño.
El video que la Fundación Hijos del Sol compartió en Instagram muestra al niño agradeciendo al desconocido y ofreciendo un consejo: “Agradezcan, porque todo puede caer en cinco segundos”.

