La AN no envió parlamentarios para la reunión. La instancia conformada por países europeos y latinoamericanos “deben convencer a Nicolás Maduro sobre una transición o elecciones en primer semestre”, dijo una fuente legislativa.
La anuencia de un grupo ministerial con 13 países reunidos en el país uruguayo lleva a Venezuela en su agenda con el objetivo de determinar una solución a la crisis política tras el aumento de las presiones que el líder parlamentario Juan Guaidó, luego asumir como presidente interino incrementara hacia el gobierno de Nicolás Maduro declarándolo como usurpador. La reunión creada, el pasado 31 de enero, será co presidida por la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, y por el presidente de Uruguay Tabaré Vázquez, y participarán por Europa; Francia, Alemania, Italia, Holanda, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido, mientras que por Latinoamérica estarán; Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay. Aunque varios de estos países que han reconocido a Guaidó como presidente interino, integran el grupo que “ayudará a construir confianza y crear las condiciones necesarias para un proceso creíble en línea de la Constitución de Venezuela”, según Mogherini, la cámara opositora en sesión de este martes acordó rechazar cualquier intento de diálogo o grupo de contacto que prolongue “el sufrimiento de los pueblos”. Es así que por parte del cuerpo legislativo de mayoría opositora, ningún parlamentario ni de los que integran el Parlamento de Mercosur asistirán al encuentro con la instancia internacional, aseguró una fuente legislativa a PANORAMA. El legislador recalcó que este grupo llegó muy tarde, por lo que cree que el gran trabajo que tienen es el de convencer al “régimen de Nicolás de que tiene que permitir que la transición fluya o en todo caso que establezcan fecha de elección temprana en el primer semestre de este año, y no creo que el gobierno lo permita”, aseguró. Aunque para el analista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, el grupo de contacto no afectará la hoja de ruta que estableció Guaidó; que establece transición, cese de la usurpación, y elecciones libres, pues está muy claro en su planteamiento. “Cualquier reunión en la que se pueda discutir posibilidades de buscar aristas si el proceso se tranca y que incluya posibilidades de negociación no solo con el presidente Maduro, sino con miembros de la élite dominante, el chavismo, son espacios y todos los espacios tienen que ser bienvenidos” ratificó. La cumbre que en un principio estaba conformada por cinco naciones latinoamericanas y ocho países de la UE, juega distorsiones en el ámbito internacional y nacional con respecto al lapso y las condiciones que se ponen en la mesa. El expresidente uruguayo, José Mujica, afirmó que es “una necesidad histórica porque la otra alternativa es guerra”, dijo el martes durante una rueda de prensa. Asimismo, António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en comunicado admitió que “apoya los esfuerzos de la comunidad internacional que ayudarán a encontrar una solución política a la crisis en Venezuela». Por el contrario, el Canciller chileno, Roberto Ampuero informó que su gobierno decidió declinar la invitación para participar, pues explicó que el grupo de contacto acepta el diálogo, pero no la ata a elecciones y da un plazo de 90 días para abordar este tema y es demasiado”, enfatizó. Es así que fuentes consideraron “inútil” el grupo de contacto, y sugirieron explicar el tema de los 90 días para resolver la crisis, pues “no es un plazo para tomar una decisión sino del tiempo de vigencia de la iniciativa”, sin embargo, no descartó que podría servir para unas negociaciones eventuales si el gobierno decidiera permitir decidir que cese la usurpación. En opinión de León, aunque la Asamblea siente que es tiempo para Maduro, “en realidad no creo que logre oxigenación porque es un evento paralelo, toda negociación tiene que ser vista a lo que hay hoy”, indicó, al tiempo que mencionó que la probabilidad de que con una reunión de contacto europea se reduzca la tensión en cuanto a las sanciones “no va a pasar”.
