«Estimamos que cerca de 40 millones de dólares van a ser recuperados por la venta del crudo de esos cuatro buques», indicó el fiscal que lleva el caso.
Estados Unidos reveló el jueves 29 de octubre que vendió 1,1 millones de barriles de petróleo iraní previamente incautado que se dirigía a Venezuela e incautó misiles iraníes enviados a Yemen la más reciente medida del gobierno de Donald Trump para aumentar la presión sobre Teherán menos de una semana antes de las elecciones del 3 de noviembre.
«Estimamos que cerca de 40 millones de dólares van a ser recuperados por la venta del crudo de esos cuatro buques», indicó el fiscal que lleva el caso, Michael Sherwin, que señaló que este es el más importante decomiso de petróleo iraní.
Venezuela tiene las reservas probadas de crudo más grandes del mundo pero, ahogada por las sanciones de Estados Unidos y por el colapso de su industria por problemas de gestión, tiene escasez de gasolina.
El anuncio de la confiscación, por parte del Departamento de Justicia, se produjo al mismo tiempo que el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado aplicaron conjuntamente sanciones a 11 entidades e individuos diferentes por su participación en la compra y venta de petroquímicos iraníes.