Política y Economía

La “tijera” del Gobierno que desacelera el dólar

¿Cuál es la razón de que el dólar paralelo registre tan aumentos sostenidos todos los días, pero todavía “tímidos” ante la voraz hiperinflación del país? ¿Hay una inflación en dólares? ¿Por qué no alcanzan como antes los dólares que circulan en la economía, vía remesas por ejemplo? 

La respuesta podría ser que “solo en Venezuela pasan estas cosas”, pero la realidad es que no se trata de una razón fortuita sino una política de Estado que, por el momento, le está dando resultados para mantener el tipo de cambio de los verdes a raya.

Mientras el dólar oficial fijado por las subastas Dicom ubicó la divisa en Bs. S 212,69, (para una devaluación de casi 150%) La pasada semana la divisa norteamericana se ubicó en 586,90 bolívares soberanos, de acuerdo con la cuenta @monitordolarve y Bs. S 530,74 según @dolartoday. Pero, los expertos advierten que esta cifra está “contenida”.

“Si el dólar se hubiese depreciado al ritmo de la inflación, entre enero y octubre su valor debería ser de 3.700 bolívares por dólar. Si ese número lo llevamos a noviembre, estamos hablando de 8.000 bolívares soberanos por dólar. Hoy en día se cotiza  por encima de 500 (Bs. S) , la brecha es muy grande y también te dice que no es sostenible en el tiempo”, explica el economista Asdrúbal Oliveros en su columna en el portal HispanoPost.

Ciertamente, hay un mecanismo de contención del dólar paralelo que, sin embargo, no evitará que al cierre del año la divisa pueda rozar los Bs. S 1.000, auguran los expertos.

Para Oliveros, director de Ecoanalítica, “hay una política de Estado, de contención del tipo de cambio que pudiéramos llamarla de “La Tijera”. Por un lado, el Gobierno incrementa el encaje legal a los bancos impidiéndole dar créditos, una válvula de escape fundamental para la compra de divisas y por otro, incrementa los impuestos y la frecuencia de pagos, obligando a las empresas a disponer de más flujo de caja para pagar impuestos y no tener lo suficiente para la compra de divisas”.

En efecto, el Gobierno elevó nuevamente el encaje legal. El pasado 30 de noviembre anunció un nuevo ajuste en 10 puntos desde el próximo 10 de diciembre. Así lo reseña la Gaceta Oficial N° 41.536, en la que el Banco Central de Venezuela (BCV) publicó el incrementó de 40% a 50% el encaje legal del saldo marginal de la banca venezolana. El encaje general, que comprende a toda la cartera de depósitos,  se mantiene en 31%.

Explica el analista económico que esta medida, como el alza en los impuestos, “frenan la demanda de dólares y es por eso que en las últimas semanas el dólar crece menos que la inflación”.

En su opinión, más temprano que tarde esta enorme brecha entre el dólar a Bs. S. 500 y Bs. S 8.000 se va a ir cerrando, por lo que recomienda a las empresas y al ciudadano en general, que antes de que finalice el 2018 “hagan toda la cobertura posible”.

Cuando se refiere a cobertura, Oliveros afirma que “no es solamente comprar divisas; cobertura es comprar insumos, materia prima, alimentos no perecederos para el hogar. Todo lo que de alguna manera está influenciado por el precio del dólar en Venezuela, en la medida que esta brecha se cierre, va a subir”. 

Su conclusión es que “hoy, lo más barato en Venezuela, después de la gasolina, es el dólar. Es el momento de “cubrirse”. 

Por su parte, el analista Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, dijo el 2 de diciembre, en su columna semanal, que “no hay forma de parar la hiperinflación tratando de estabilizar el dólar por vía punitiva, ni prohibiendo las transferencias de venezolanos desde el exterior, ni suspendiendo páginas web, ni apresando operadores cambiarios”.

Afirma León que “todas estas son consecuencias y no causas del problema. Por su parte, el tipo de cambio no es más que otro precio, en este caso del dólar. Si ese precio se rezaga con respecto al resto de los bienes, como ha ocurrido este año, el resultado es previsible. El dólar se vuelve el bien más barato de la economía y entonces aumenta su demanda y se dispara su precio: es decir, que en estas circunstancias la devaluación explosiva a futuro está cantada y eso no está tampoco determinado por el incremento salarial”.

Agrega el experto que “pese a que la devaluación del dólar aún no cubre la brecha contra la inflación acumulada (que es evidentemente mayor), los precios internos siguen creciendo dramáticamente en bolívares y cada vez se requieren más dólares para obtener los mismos productos, pulverizando aún más la capacidad de compra de la población, antes que se produzca la explosión devaluacionista esperada”.

Desde el punto de vista del economista Alejandro Grisanti, en su cuenta en Twitter, “desde 2013 los venezolanos hemos sufrido la crisis, pero el cierre del 2018 es realmente aterrador: -35% de caída en la producción petrolera y 23,5% de contracción del PIB, una hiperinflación que sobrepasará el 2.000.000%. Si no hay cambio, el 2019 puede ser aún peor”.

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