La Ley de Amnistía y Reconciliación es “el punto de honor” de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
El jefe de la bancada opositora, Julio Borges, presentó ayer, desde el palco de oradores en un polémico derecho de palabra, las principales leyes que promoverán en este periodo: la de Vivienda, que otorga el derecho a la propiedad; en tercer lugar, la ley que le da a los 3 millones de jubilados el cestatique de farmacia y alimentación y en cuarto lugar, la Ley de Producción nacional, para que vuelva con orgullo lo hecho en Venezuela”.
“La Ley de Amnistía y reconciliación es para que no haya exiliados, ni procesados, ni presos políticos, para que nadie sea preso por pensar diferente en Venezuela”, afirmó Borges, quien ofreció su discurso en medio de la diatriba entre sus pares de la MUD y el Psuv, que incluso lo rodearon mientras discutían entre sí y él, imperturbable, mientras le gritaban que estaba “violando el Reglamento” por tomar el derecho de palabra en la sesión de instalación.
“Le vamos a dar el título de propiedad a la gente beneficiaria de misión Vivienda, le vamos a dar el título de propiedad de su tierra para que pueda progresar”, afirmó elevando la voz ante las pitas de los simpatizantes del oficialismo que se encontraban en los palco.