El secretario Ejecutivo de la MUD, Jesús “Chúo” Torrealba, asegura que el Gobierno quiere “acelerar la crisis y buscar un desenlace violento”. Refiere que es necesario” replantear la situación nacional”.
—¿Cómo recibe usted la decisión del TSJ de aprobar el Decreto de Emergencia Económica?
—Hay que ubicar la decisión de la Sala Constitucional del TSJ en el mismo escenario de las acciones del ministro Motta Domínguez sobre la dieta eléctrica y de la ministra Iris Valera de la permisibilidad de armas en las cárceles. El Gobierno actúa de manera consciente y deliberada para acelerar la crisis y promover un desenlace violento, no quiere permitir que la sociedad construya una solución política a este desastre porque saben que eso implicaría un cambio de Gobierno, están en crisis (…) la Unidad Democrática no; por el contrario, está en su plena expansión, el chavismo como proyecto tampoco está en crisis, lo que está es derrotado, una crisis real y terminal no la tiene, ellos (oficialismo) sacaron el 40% de los votos en la última elección y eso es un capital importante. En este contexto, la decisión del TSJ fue un paso más de Maduro para acelerar el desenlace de la crisis, lo que le toca al país es diseñar una hoja de ruta, una agenda de cambio democrático en la que se plantee lo que va a ocurrir en los próximos meses, los venezolanos deben tener claro cuándo se van a elegir a los nuevos rectores del CNE, cuándo se resolverá el problema del Poder Judicial, a partir de esas dos decisiones, entonces se sabrá cuándo se convoca al proceso electoral que determine cuál es el instrumento que vamos a utilizar para buscar una salida política a esto, sea la enmienda, reforma o el revocatorio.
—¿Y cuál es su posición?
—A esa decisión no hemos llegado, pero la tomaremos por consenso y unanimidad. Tenemos que utilizar el instrumento que garantice mayor legitimidad política, institucional, participación social en la toma de decisiones y estabilidad para el país durante y después de la decisión. Eso es lo que estamos buscando, cuál de esos cuatro instrumentos (enmienda, revocatorio, reforma o constituyente). Lo estamos discutiendo desde el año pasado y (Henry) Ramos Allup lo volvió a mencionar.
—¿Está el país preparado para eso?
—El tema es que los escenarios alternativos son peores, si nosotros tuviéramos un barril de petróleo a $30 y si ese precio se mantuviera estable durante todo el año, cosa que no pareciera probable, tendríamos ingresos totales alrededor de los 34 mil millones de dólares, si importáramos un tercio de lo que se importó el año pasado por medicinas y alimentos, tendríamos egresos totales por el orden de los 36 mil millones de dólares; es decir, este 2016 el Gobierno no tiene cómo terminarlo desde el punto de vista contable. Eso significa que es necesario replantear la situación nacional en la búsqueda de cualquier solución que inspire confianza (…) Ni siquiera los chinos le prestarán dinero a un gobierno que ha despilfarrado millones de dólares en dos años, por lo menos no a Maduro, hay que llegar a un nuevo gobierno, no desde el debate de la politiquería, sino de la sobrevivencia del país, de la perspectiva económica, eso lo sabe Rodrigo Cabezas, José Guerra, pero también Jesús Faría (…).
—¿Habla de una salida política y qué pasará con lo económico este año?
—Yo comparto esa misma preocupación. Creo que la naturaleza central de la crisis que enfrentamos es económica con impacto social y la única forma de solucionarlo es amarrado a una solución política (…).
—Sectores le estarían pidiendo la renuncia a Maduro…
—Sí, estoy convencido y no se trata de análisis. Tengo información de primera mano que hay sectores del oficialismo que consideran que el proyecto oficialista es más importante que el liderazgo tóxico de Maduro y Diosdado Cabello. Pero nosotros no podemos hacer de la renuncia un objetivo político (…).
—¿Cuál es el estatus de su relación con Henri Falcón?
—En este momento las relaciones con todos los actores de la Unidad están en su mejor momento, estamos pendiente de lo que importa que es atender la crisis y reconstruir el país, sería inexplicable para los venezolanos que algún sector estuviera centrado en el mercadeo de su liderazgo personal, cuando lo que está en juego es el país.