El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó este jueves 24 de septiembre la “amistad extraordinaria” que mantiene con su homólogo chino, Xi Jinping, y le propuso trabajar juntos para forjar “un futuro mejor” para ambos países, al recibirlo en la Casa Blanca.

Un encuentro para rebajar las tensiones bilaterales

Durante la ceremonia de recepción del mandatario chino y de su esposa, Peng Liyuan, el jefe de la Casa Blanca afirmó que su relación se ha construido sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de sus pueblos desde su primera elección en 2016. Asimismo, subrayó que Xi es el primer presidente chino en realizar dos visitas de Estado a Washington, tras la efectuada en 2015.

Trump también hizo un llamado a profundizar lazos recordando que ambas potencias fueron aliadas durante la Segunda Guerra Mundial frente a la ocupación japonesa. Con este encuentro, que representa la segunda vez que ambos líderes se reúnen en el año tras verse en Pekín el pasado mayo, se busca mantener abiertos los canales de diálogo frente a los desacuerdos.

Disputas comerciales y tecnológicas en la agenda

La cumbre apunta a calmar una relación bilateral fuertemente marcada por disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas. Entre los temas centrales figuran los aranceles, el control de las tierras raras, la situación en Taiwán, la carrera por la inteligencia artificial y las tensiones relacionadas con Irán.

A pesar de que no se anticipan grandes acuerdos derivados de esta visita, las delegaciones buscan preservar el tono cordial que ha caracterizado sus anteriores cumbres para asegurar la estabilidad entre las dos economías más grandes del mundo.