Pacientes y familiares del hospital Domingo Luciani, en El Llanito, Caracas, aseguran que el centro de salud no está abastecido y que siguen asumiendo gastos en medicamentos, materiales e incluso exámenes en el sector privado, pese al anuncio sobre la llegada de insumos procedentes de Estados Unidos.
Gastos que siguen recayendo en las familias
En servicios como traumatología, emergencia y coloproctología, los testimonios coinciden en que los usuarios deben llevar lo que necesitan para ser atendidos. En varios casos, además de comprar tratamientos, también han tenido que buscar opciones fuera del hospital para procedimientos que allí no se realizan o que tienen fechas de espera muy largas.
Anyi, familiar de un paciente hospitalizado en El Llanito, contó que el sábado 7 de junio acudió al centro de salud cuando su hermano sufrió un infarto. El ingreso a emergencia fue rápido, pero la familia terminó comprando casi todo el tratamiento. El gasto, dijo, fue de unos 400 dólares reunidos entre varios allegados.
La atención de su hermano no terminó en el Domingo Luciani. Según relató, los médicos indicaron que necesitaba un cateterismo que no podía hacerse en ese hospital. Ante esa situación, la familia buscó otras opciones. En el Hospital Clínico Universitario les informaron que el procedimiento costaba 4.000 dólares, monto vinculado al alquiler de equipos a empresas privadas. En el Pérez Carreño, le dijeron que podía alcanzar los 6.000 dólares.
Hasta el momento, la familia continúa intentando conseguir en hospitales públicos una alternativa de menor costo. Anyi explicó que los precios resultan inaccesibles para la mayoría de los venezolanos.
Materiales para estudios y operaciones
Ernesto Duarte, paciente del servicio de coloproctología, afirmó que en el hospital lo han atendido, aunque mientras avanza en los trámites para ser operado debe reunir una lista de materiales médicos. Dependiendo del lugar donde se compren, señaló, esa lista puede llegar a costar hasta 700 dólares.
Entre los insumos que le han solicitado mencionó guantes, suturas y un kit de batas de operación, entre otros artículos. También comentó que busca ahorrar al máximo al momento de comprar cada material.
Yineska, otra paciente del mismo servicio, dijo que comenzó a atenderse en abril, dos meses después de que llegaron los insumos de Estados Unidos. Recordó que entonces le hicieron una rectosigmoidoscopia en el mismo hospital, pero tuvo que llevar guantes, toallín, lubricante y dos enemas, elementos recomendados antes del examen.
La solicitud de esos artículos sigue vigente. El martes 9 de junio, en la sala de espera, trabajadores del servicio pedían a los pacientes que iban a realizarse ese estudio entregar los insumos requeridos para poder practicarlo.
En esa misma área, pacientes suelen comparar dónde resulta más conveniente hacerse una colonoscopia. De acuerdo con los testimonios recogidos en el hospital, el equipo para ese estudio permaneció dañado durante meses y las citas se están otorgando con mucha distancia de tiempo frente a la urgencia de algunos casos.
Lesiones, cirugías y esperas largas

Nairobis acudió al Domingo Luciani a comienzos de año por la fractura de su hijo. Contó que todos los exámenes debió hacerlos en centros privados porque las citas en el hospital eran muy lejanas y el caso requería atención urgente. Según dijo, los médicos le indicaron que el niño debía ser operado.
Ante las dificultades, llevó a su hijo al Hospital Clínico Universitario, donde fue atendido sin mayores complicaciones y finalmente no fue intervenido quirúrgicamente. Nairobis relató que en el Domingo Luciani dejaron su número telefónico y le dijeron que llamarían cuando todo estuviera listo. Cinco meses después, sigue sin recibir llamada.
En la sala de espera, otro paciente comentó que aguarda por una operación y que los médicos le advirtieron que debía comprar algunos materiales antes de recibir una nueva indicación. El joven, lesionado en una colisión en moto, dijo esperar que el gasto no sea demasiado alto.
Otro usuario aseguró que la situación en el hospital ha mejorado en comparación con el año pasado. Recordó que fue operado de emergencia tras un choque y que su familia tuvo que costear clavos, tutores y otros insumos, primero porque el hospital informó que no los tenía y luego porque lo incorporaron a una lista de espera que podía extenderse durante meses.
La versión de la dirección del hospital
La directora del Domingo Luciani, Maurilina Guzmán, fue consultada sobre la operatividad del centro tras la llegada de insumos y sobre la petición de materiales a los pacientes. Sin embargo, evitó ofrecer detalles y afirmó que no está autorizada para dar ese tipo de información.
Guzmán señaló que esos pormenores corresponden a la sede central y al ministro de Salud. También informó que el hospital está organizando una jornada de operaciones pediátricas.
“Es un llamado que hacemos para el territorio nacional. Somos un hospital de referencia nacional. Aquí los niños se operan todos los días. Solo que el llamado lo hacemos ahora para que en julio, celebrar el Día del Niño dedicándonos a las operaciones en todas las especialidades”, indicó.
La especialista precisó que, en promedio, evalúan entre 600 y 700 niños, de los cuales operan entre 400 y 450, dependiendo de si presentan fiebre o gripe. No explicó si el hospital cuenta con todos los insumos necesarios para esas intervenciones ni si los representantes deberán adquirirlos por su cuenta.
Insumos llegados desde Estados Unidos
El 7 de mayo, Delcy Rodríguez informó que los medicamentos e insumos médicos provenientes de Estados Unidos equivalen a dos millones de dólares. En esa oportunidad, defendió el proceso de recepción y distribución aplicado por las autoridades sanitarias.
Rodríguez señaló que el cargamento contenía antibióticos, antiinflamatorios, esteroides, vitaminas, gasas, guantes y mascarillas. Agregó que, antes de su distribución, los productos fueron sometidos a controles sanitarios en el Instituto Nacional de Higiene.
Por su parte, el 11 de junio, Huníades Urbina, expresidente de la Academia Nacional de Medicina, advirtió que todavía se desconoce qué llegó al país y sostuvo que el malestar de los pacientes no ha terminado. También afirmó que ningún hospital venezolano funciona al 100%, porque siempre falta algún recurso o servicio.
Urbina pidió al Estado concentrarse en atender la crisis del sector y señaló que todos los casos requieren la misma prioridad, por lo que considera necesario que los servicios estén operativos en todos los centros hospitalarios.
