El Fondo Municipal de Turismo de la Alcaldía de Maracaibo puso en marcha una ruta para conocer el puente sobre el lago general Rafael Urdaneta, luego de…
El Fondo Municipal de Turismo de la Alcaldía de Maracaibo puso en marcha una ruta para conocer el puente sobre el lago general Rafael Urdaneta, luego de una consulta en redes digitales que reunió a más de mil interesados en apenas una semana, en su mayoría niños y niñas. La primera salida llevó a 120 marabinos en dos unidades autobuseras financiadas por Pdvsa, sin costo para los usuarios.
Un recorrido desde Vereda del Lago hasta la cabecera oriental
La jornada se realiza bajo el nombre de Ruta turística Puente sobre el Lago del Tranvía de Maracaibo, de acuerdo con la presidenta de Fomutur, Yesmín Romero. Aunque no se emplean las unidades del tranvía, el traslado parte del parque Vereda del Lago, continúa por la avenida El Milagro y conecta con la avenida Almirante Padilla.
Desde allí, las unidades suben al distribuidor Las Delicias para incorporarse a la autopista Circunvalación Número Uno, que conduce hasta el peaje y la cabecera occidental del puente, considerado el más grande de Venezuela.
El peaje del puente está exonerado para estas unidades turísticas. Tras pasar los controles de la Guardia Nacional Bolivariana, encargada de la custodia de la vialidad, los autobuses recorren el viaducto de una costa a la otra.
Por motivos de seguridad, los vehículos no se detienen sobre la estructura y avanzan al límite de velocidad permitido. Aun así, el trayecto ofrece tiempo suficiente para apreciar la amplitud del lago Coquivacoa, conocido también como lago de Maracaibo.
La magnitud del Coloso de Maracaibo
Construido en hormigón armado y pretensado, con la ingeniería más avanzada para su época, el puente fue levantado durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez e inaugurado el 24 de agosto de 1962, en el gobierno de Rómulo Betancourt.
La estructura mide 8.678 metros y descansa sobre 134 pilares anclados en las profundidades del estuario. Las seis pilas centrales, numeradas del 21 al 26, alcanzan su mayor altura con respecto a la superficie del agua y se elevan hasta los 92,5 metros.
De esas pilas se desprende un conjunto de cables metálicos que garantiza la elevación y estabilidad del puente, permitiendo el paso de embarcaciones de hasta 45 metros de altura por debajo de la obra.
Sus dimensiones hacen que pueda verse desde casi cualquier punto de Maracaibo, San Francisco y otros municipios cercanos al estrecho del Coquivacoa, la parte más angosta de un lago que en su área más amplia alcanza hasta 120 kilómetros. En total, el lago abarca 13.820 kilómetros cuadrados, una extensión equivalente a los territorios de Yaracuy y Trujillo juntos.
La vista sobre el lago
Durante el recorrido hacia Santa Rita, Cabimas y toda la Costa Oriental, la imagen más llamativa es la inmensidad de las aguas del estuario perdiéndose en el horizonte. En el trayecto pueden observarse desde chalanas de pescadores hasta buques-tanque de gasolina y petróleo, cuyas estelas se distinguen sobre el agua.
Salvo por el tramo donde se levantan las seis pilas principales y caen las guayas metálicas, el puente puede dar la impresión de flotar sobre el lago como una gran estructura de concreto.
Al llegar a la cabecera oriental, las unidades giran en el distribuidor Punta Iguana y emprenden el regreso a Maracaibo. De vuelta, vuelven a cruzar los casi 8 kilómetros del viaducto, con la posibilidad de ver la ciudad desde el puente, como la contemplaban quienes llegaban por vía lacustre.
En algunos momentos, Maracaibo aparece envuelta en una bruma que en realidad es vapor de agua a altas temperaturas. En otros, se muestra bajo el sol. También puede verse, en ocasiones menos frecuentes, el polvo que llega desde el desierto del Sahara como una nube densa que se vuelve dorada con la luz.
La ruta turística aún no contempla paseos nocturnos, pero el regreso permite observar el contraste entre el relámpago del Catatumbo, que avanza desde el sur hacia el norte, y las luces de la ciudad extendiéndose sobre el paisaje. Al retornar por la Circunvalación 1 hasta Vereda del Lago, el puente sigue siendo visible en toda su magnitud, de costa a costa.
Hechos históricos vinculados con la estructura
En la medianoche del 6 de abril de 1964, el buque-tanque de petróleo Esso Maracaibo, propiedad de la Creole Petroleum Corporation, sufrió una falla electromecánica y se estrelló contra las pilas 31 y 32, derribando 259 metros del puente. Cuatro vehículos y sus ocupantes cayeron al agua; siete personas murieron.
La pila 21, el punto más alto de la estructura con 45 metros de altura, también ha quedado asociada a suicidios ocurridos allí. En Maracaibo llegó a circular un refrán que aludía a lanzarse desde ese punto.
En noviembre de 2017, los atletas venezolanos Alberto Wilkerman y Khris Gadler se lanzaron con paracaídas desde esa zona para mostrar que la estructura podía ser utilizada para deporte de aventura.
Otro episodio ocurrió en la medianoche del viernes 5 de abril de 1991, cuando una unidad autobusera de Expresos Maracaibo chocó con las barras del puente a la altura de la pila 66 y cayó a las aguas. En ese accidente murieron 48 personas por el impacto o por ahogamiento, mientras 10 lograron salvarse.