El teniente coronel del Ejército Igbert Marín Chaparro, detenido desde el 2 de marzo de 2018, enfrenta un nuevo proceso judicial que podría extender su permanencia en prisión hasta por 30 años, a pesar de haber cumplido la pena de siete años a la que fue sentenciado en 2020 por instigación a la rebelión contra Nicolás Maduro.
Según la organización no gubernamental Foro Penal, la cifra de presos políticos en Venezuela asciende a 328, de los cuales 145 son militares. Marín Chaparro, quien fuera comandante del Batallón de Infantería Motorizada Juan Pablo Ayala en Fuerte Tiuna, destaca dentro de este grupo por haber obtenido el índice académico más alto en toda la historia de la Academia Militar de Venezuela.
Nuevos cargos desde prisión
Tras cumplir su condena el 25 de septiembre de 2025, el oficial no recuperó su libertad. En su lugar, las autoridades le abrieron una nueva causa bajo la acusación de terrorismo, alegando que, mientras permanecía incomunicado en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), elaboró un plano desde su celda con el fin de atentar contra altos funcionarios y las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE), de acuerdo con reportes de la ONG Realidad Helicoide.
Por su parte, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que el comandante fue sometido a una audiencia de presentación clandestina en la DGCIM durante la noche del 1 de febrero de 2024, donde se le imputaron cargos de asociación para delinquir, terrorismo, conspiración y traición a la patria, manteniéndolo en un limbo jurídico sin que el tribunal militar se pronuncie sobre el cierre de su primera causa.
Rechazo político y deterioro de salud
La dirigente opositora María Corina Machado cuestionó la medida al señalar que se intenta fabricar un caso nuevo para imponerle la pena máxima por hechos supuestamente cometidos mientras se encontraba privado de libertad y bajo aislamiento. Asimismo, familiares y activistas han alertado sobre el delicado estado de salud del oficial, quien sufrió un episodio de hipertensión que le causó la pérdida parcial de la visión en el ojo izquierdo.
Desde la dirigencia política, figuras como Juan Pablo Guanipa han manifestado su respaldo al militar, calificándolo como un patriota de la Fuerza Armada que sufre represalias por parte del oficialismo.