La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) denunció que las importaciones aprobadas por el gobierno de Delcy Rodríguez impactan de forma negativa a los productores locales de arroz, maíz y azúcar, generando una severa distorsión en la cadena de valor y promoviendo una guerra de precios al detal.

El gremio agrícola señaló que los productores de arroz fueron tomados por sorpresa en plena cosecha del ciclo 2025-2026 debido a las dificultades para colocar sus rubros y a una caída abrupta en los precios a nivel del productor. Según la organización, las industrias y empaquetadoras redujeron en un 35% el precio acordado con el Ministerio de Agricultura, impulsando una distorsión que perjudica el esfuerzo nacional.

El impacto de las exenciones tributarias

Fedeagro advirtió que el maíz y el azúcar enfrentan exactamente el mismo panorama. De acuerdo con el gremio, las instituciones estatales continúan permitiendo el ingreso de mercancía extranjera sin realizar un balance riguroso entre la producción y el consumo, ni correlacionar la estacionalidad de los ciclos agrícolas con los momentos de importación.

Aunque el producto importado resulta ser un 22,5% más caro que el nacional al cotizarse en 0,40 dólares por kilo, las exoneraciones impositivas y las rebajas arancelarias reducen artificialmente su valor, conspirando directamente contra la estabilidad de la producción interna y generando una sobreoferta.

Incumplimiento de promesas oficiales

Ante esta situación, el sector agropecuario ha mantenido conversaciones con el ministro de Agricultura, Vladimir Padrino López. El pasado 19 de agosto, el funcionario aseguró en una mesa de trabajo que se daría prioridad absoluta a la cosecha nacional y que las importaciones funcionarían únicamente como un complemento, acordando frenar el ingreso de nuevos barcos con materia prima de arroz para el resto de 2026.

Sin embargo, el gremio agropecuario insiste en que las medidas en el terreno práctico difieren del discurso oficial, ya que la caída del precio al productor persiste debido a las facilidades fiscales a la mercancía extranjera. Para corregir estas desviaciones, Fedeagro propuso la implementación de un marco regulatorio, financiero y arancelario de carácter transitorio que proteja con transparencia y previsibilidad al producto venezolano.