Caracas.- El lanzamiento de la Alianza Por Venezuela (AVE) en Caracas dejó al descubierto una fractura interna dentro de la oposición venezolana, marcada por los desacuerdos en torno a la falta de inclusión de todos los factores de la coalición en las conversaciones con el oficialismo.
Reclamos de la Alianza Por Venezuela
Durante la presentación oficial, el coordinador de la agrupación, Noel Álvarez, detalló que la coalición está conformada por ocho organizaciones políticas nacionales y regionales, entre las que figuran Gente, Alianza Bravo Pueblo, Concertación Ciudadana, Bandera Roja, Centrados en la Gente, Independientes por Venezuela, Izquierda Unida, Vanguardia Popular y Venezuela Democrática Unida. La organización aclaró que su propósito no es competir con la Plataforma Unitaria Democrática ni con el partido Vente Venezuela.
Entre las demandas principales de la AVE destaca la exigencia de un cronograma electoral rápido para brindar certidumbre a la ciudadanía. Álvarez señaló que la ausencia de fechas precisas prolonga la incertidumbre política en el país.
Posturas divididas frente a las negociaciones
Para el politólogo Enderson Sequera, la aparición de esta nueva plataforma no constituye una atomización de la oposición, sino un aislamiento de aquellos sectores que no participan directamente en los espacios de toma de decisiones. El especialista indicó que el malestar de los partidos surge principalmente por la falta de delegados propios en la mesa de negociación, donde solo participan representantes de Primero Justicia y Voluntad Popular.
Por su parte, el dirigente Juan Pablo Guanipa defendió la participación de su partido en las conversaciones y atribuyó la composición de la delegación a una realidad marcada por la influencia de Estados Unidos. Mientras tanto, sectores como Vente Venezuela, encabezado por María Corina Machado, y diversas corrientes de la Plataforma Unitaria continúan exigiendo mayor transparencia y el cumplimiento de acuerdos previos en favor de la transición democrática.
