Estados Unidos reunió este jueves al Parlamento opositor de 2015, que mantiene su reclamo de continuidad, y al actual Legislativo chavista en un nuevo intento por acelerar la transición política en Venezuela, casi seis meses después de la captura del ahora presidente depuesto Nicolás Maduro.
Figuera encabezará las conversaciones
En una decisión que tomó por sorpresa a distintos sectores y dejó al margen al liderazgo de María Corina Machado, el Departamento de Estado estadounidense designó a Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015, para encabezar las reuniones con el jefe del Parlamento chavista, Jorge Rodríguez.
La medida forma parte del plan de estabilización, recuperación y transición trazado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump para Venezuela.
Las partes sostuvieron su primer encuentro durante la misma jornada, horas después de la llegada de Figuera al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, donde fue recibida por personal diplomático estadounidense.
Agenda con prioridades políticas
Durante la reunión se acordó instalar una mesa técnica y política paritaria, con una agenda que incluye hitos y cronogramas concretos para contribuir al fortalecimiento de la democracia, la consolidación de la paz y la búsqueda de un futuro de bienestar para los venezolanos, de acuerdo con un comunicado difundido por la Asamblea Nacional, sin mayores detalles.
Más tarde, el Departamento de Estado indicó que el diálogo entre Rodríguez y Figuera incorpora prioridades como la reconstrucción de las instituciones democráticas de Venezuela, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral, el restablecimiento de garantías duraderas para la participación política y la recuperación de libertades cívicas esenciales para un debate político abierto.
La oficina estadounidense añadió que este movimiento representa un primer paso dentro de un proceso de reflexión para asegurar una sociedad venezolana libre y abierta, y expresó su expectativa de que las conversaciones entre los partidos políticos de Venezuela y el Gobierno interino continúen en las próximas semanas en Caracas para comenzar formalmente el trabajo.
Antes de entrar a la reunión, Figuera dijo que este primer encuentro, de varios previstos, buscaba organizar una agenda que permita a los venezolanos y a los medios de comunicación tener libertad de expresión y contribuya a dirimir diferencias.
La dirigente, sobre quien pesaba una orden de captura por acusaciones de usurpación de funciones y el presunto robo de Citgo, la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en Estados Unidos, también afirmó que se reuniría con el encargado de negocios estadounidense, John Barrett, aunque no trascendieron detalles de ese encuentro.
Antecedentes de Figuera y el Parlamento de 2015
Figuera, médica de profesión, se exilió en España en 2021 tras permanecer un tiempo asilada en la Embajada de Francia en Caracas. En una entrevista concedida a EFE en 2023, explicó que su asilo y posterior exilio estuvieron vinculados con sus denuncias por el asesinato del concejal Fernando Albán en 2018.
En enero de 2023 fue nombrada presidenta del Parlamento electo en 2015 en una reunión virtual, pese a que el período de ese cuerpo legislativo había vencido en enero de 2021.
Para entonces, la Fiscalía, alineada con el chavismo, la acusó de usurpación de funciones, traición a la patria, legitimación de capitales y asociación ilícita, y pidió su detención ante Interpol.
Además, la Asamblea Nacional electa en 2021 y controlada por el chavismo la señaló a ella y a otros cuatro opositores, entre ellos Juan Guaidó, de haber cometido un “gigantesco robo de Citgo”. Cuatro años más tarde, propuso al Ejecutivo retirarle la nacionalidad.
Un conflicto que viene de 2015
La confrontación entre la Asamblea Nacional opositora y el chavismo se remonta a 2015, cuando la oposición obtuvo la mayoría parlamentaria tras una histórica victoria en las elecciones legislativas.
Después de ese resultado, el Tribunal Supremo de Justicia, vinculado al oficialismo, suspendió la proclamación de tres diputados por el estado Amazonas, lo que impidió a la oposición alcanzar la mayoría calificada, y declaró al Parlamento en desacato, limitando sus funciones.
En enero de 2019, la crisis política se agravó con la autoproclamación de Guaidó, en una decisión respaldada por Estados Unidos. Eso llevó a que ese Parlamento pasara a controlar activos venezolanos en el exterior.
Más adelante, en 2021, tras las elecciones legislativas de diciembre de 2020, el oficialismo recuperó la mayoría en la Asamblea Nacional.