Las restricciones tampoco se limitaron al periodismo informativo. Diversas organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos y a la investigación, tales como Provea, Medianálisis e IPYS Venezuela, además de servidores y herramientas de redes virtuales privadas (VPN) indispensables para evadir los filtros de navegación, continúan bloqueadas en el territorio nacional.