La situación económica, las dificultades que enfrentan los ciudadanos y la realidad de los presos políticos fueron los temas centrales abordados durante una reunión entre la delegación opositora de la Asamblea Nacional de 2015 y el cardenal Baltazar Porras.

El encuentro reunió a la presidenta de esa instancia parlamentaria, Dinorah Figuera, junto con Marco Aurelio Quiñones, Jorge Millán, Ramón López y Julio César Moreno, además de los secretarios Alfredo Jimeno y Marcos Bozo. La conversación se centró en las demandas que, a juicio de la delegación, deben formar parte de la segunda etapa del proceso de diálogo.

Priorizar el bienestar social en el diálogo

Figuera sostuvo que la dirigencia opositora mantendrá el trabajo para que las conversaciones produzcan respuestas concretas a las necesidades de la población y no queden restringidas a acuerdos de carácter estrictamente institucional o político.

“Le hemos dicho que nos comprometemos a honrar un capítulo de la historia que necesita con urgencia una respuesta para Venezuela. La mesa de diálogo debe establecer como prioridad absoluta al ser humano y convertirse en una expresión verdadera de las demandas del pueblo”, afirmó la parlamentaria.

Atención a las comunidades y detenidos

Durante la reunión, la delegación expuso distintas problemáticas como el deterioro del poder adquisitivo, la insuficiencia salarial frente a la canasta básica y las fallas en salud y educación. Asimismo, se planteó la necesidad de mantener un contacto directo con las bases mediante visitas a distintos sectores del país y encuentros con familiares de presos políticos.

El cardenal Porras manifestó su preocupación por la crisis social y la condición de las personas privadas de libertad por motivos políticos, remarcando que el proceso de negociación debe marchar de la mano con las reivindicaciones ciudadanas.