Alí Daniels, director de Acceso a la Justicia, advirtió que la propuesta de despenalización de la Ley contra el Odio no elimina el riesgo de censura y mantiene disposiciones que pueden afectar la libertad de asociación y de expresión.
“Las posibilidades de censura que da la Ley contra el Odio son de tal naturaleza que su mera existencia es una amenaza a la libertad de asociación y a la libertad de expresión”, afirmó Daniels al analizar la propuesta.
Sanciones que seguirían vigentes
El abogado explicó que, aun si se eliminan las conductas tipificadas como delitos, permanecerían sanciones y prohibiciones administrativas que podrían impactar a partidos políticos, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación.
Daniels señaló además que, de acuerdo con cifras de Foro Penal citadas por él, al menos seis personas siguen detenidas por esta ley y más de 638 están bajo medidas de presentación.
En el material difundido en X, Daniels sostuvo que la despenalización permitiría recuperar la libertad plena de esas personas, aunque insistió en que el resto del marco sancionatorio debe ser revisado.
“La Ley contra el Odio es una mala ley y es una ley mala”, dijo.



