Perkins Rocha denunció las condiciones en las que cumple su arresto domiciliario y afirmó que el Tribunal le limita el acceso a atención médica especializada, mientras permanece bajo vigilancia constante.

Control permanente y atención médica limitada

En declaraciones a Noticias Venevisión, Rocha señaló que necesita “una asistencia médica especialísima neurológica”, pero aseguró que el juez de la causa no le permite acudir a un centro de salud para ser examinado. Dijo que solo recibe visitas ocasionales de una persona encargada de tomarle la tensión y que tampoco ha podido recibir atención odontológica.

“Sigo preso con un grillete en mi casa”, afirmó. También comparó su situación con la de una persona que observa el país desde lejos sin poder participar en su vida cotidiana: “Yo lo veo desde una pecera”, expresó.

Rocha explicó que lleva un grillete electrónico en uno de sus tobillos y que, además, debe salir cada tres horas a la puerta de su vivienda para que funcionarios le tomen fotografías como parte del procedimiento que las autoridades del régimen califican como “fe de vida”.

El abogado cuestionó ese control al señalar que ya cuenta con un dispositivo electrónico de vigilancia. “Si el grillete electrónico funciona, ¿qué sentido tiene poner a dos seres humanos al frente de mi casa a resguardarme?”, planteó.

Rocha indicó que ya suma 240 días bajo arresto domiciliario, luego de haber permanecido 535 días detenido, periodo que describió como una etapa “en la oscuridad”.

La denuncia también fue difundida en X.