Sácale partido a tu imaginación y despierta el interés y creatividad de tu hijo inventando tus propios cuentos, unos originales que combine realidad y ficción y de seguro permanecerán eun su memoria.
“Los adultos por medio de preguntas podemos hacer que los cuentos sea coherentes y más completos, además logramos el interés de los pequeños al mundo de las historias y sus ganas de crear sus propios cuentos”, precisión a PITOQUITO la maestra María Nava.
Te damos algunas pistas para animarte a crear tus propios personajes.
1. Realidad y ficción
Un buen punto de partida es elegir una situación real vivida por el niño: «Había una vez un gato tan pero tan grande que los niños se asustaban y se escondían al verlo. Pero José es un niño muy valiente y un día se escondió detrás de un árbol y observó al gran gato ¡Déjate llevar y termina la historia!
2. Juguetes a escena
Una fuente inagotable de personajes la tenemos en sus juguetes y peluches. Prueba a ponerles voz. ¿Qué tal si la muñeca favorita de tu hijo cuenta sus aventuras desde que fue creado en el país de los juguetes hasta que consiguió llegar a vuestra casa?.
3. Cuentos renovados
Otro buen recurso es recurrir a cuentos tradicionales y mezclarlos con personas o situaciones de la vida del niño: «Peter Pan fue amigo tuyo cuando eras chiquiticoo y antes de ir al país de Nunca Jamás, jugaba contigo en el parque…»
4. Cuentos del revés
Se trata de alterar la personalidad de los personajes que él conoce. Este tipo de de historias le hará mucha gracia. Te dirá que estás confundida e intentará restablecer la verdad del cuento: «Cenicienta era una niña muy mala que no le gustaba hacer nada”.
5. Palabras curiosas
Fabrica una historia seleccionando tres palabras «que no se conocen». Por ejemplo, una flor, un avión y un niño. Tú las presentas y poco a poco se van conociendo. La posibilidad de combinar argumentos y personajes es infinita.
