Se entiende por rutina todos aquellos comportamientos que hacen de manera determinada y repetitiva. En los niños estas acciones tienen la intención de formar en ellos buenas costumbres que les lleven a ser personas ordenadas y disciplinadas en su vida.
La psicopedagoga Nelytza Rondón precisa que “la rutina es importante en los niños ya que esta le permite la adquisición de hábitos y en edades temprana a ubicarse en tiempo y espacio. Es por eso que los padres deben de establecer una rutina desde cero edad por ejemplo una hora específica para el baño, tomar siestas, entre otras acciones que cada padre según su estilo de vida empleara a favor de sus infantes”.
Agregó Rondón que: “al establecer una rutina se estará organizando o estructurando el día de los niños en función de sus necesidades permitiendo así a corto mediano y largo plazo la adquisición de hábitos”.
Sobre el tema la docente Esperanza Martínez explicó que “las rutinas son importantes porque forman las buenas costumbres y llevan al niño a ser personas ordenadas y disciplinadas en su vida. Como crear hábitos de estudios, cepillarse los dientes, entre otros”.
¿Qué rutinas debe tener un niño en edad escolar?
Rutinas con respecto a su aseo y cuidados personales.
Rutinas afectivas, como besos antes de irse a dormir, despedirse de papá y mamá antes de ir a la escuela, pedir disculpas y abrazar a nuestros hermanos cuando les ofendimos o los lastimamos. Orar antes de comer o dormir y todas aquella cosas que fortalezcan los lazos de amor.
Rutinas de estudio y descanso, es decir, fijar tiempos específicos para realizar las diversas actividades del día. Procura establecer horarios para sentarse a hacer los deberes escolares, para leer y compartir, para ver la televisión y usar los equipos electrónicos y sobre todo para irse a dormir. Trabaja por mantener estas rutinas todo el tiempo, aunque pueda haber excepciones por causas de fuerza mayor. Si este es el caso, esfuérzate para que a la brevedad se regrese a la rutina.
