La falta de apetito en la infancia es un tema común y de constante preocupación en los padres, quienes se angustian por la salud del pequeño. Es importante evaluar ante esta situación, el nivel de energía de los niños y cómo se desarrolla su rutina a fin de comprobar si, esta situación en la alimentación está repercutiendo en el desarrollo de los pequeños.
Ahora bien, si últimamente notas que su apetito útilmente varía y cada vez es menor, entonces estas recomendaciones del pediatra Nicolás Cárdenas son ideales para ti.
“A medida que van creciendo, los niños tienen cada vez más estímulos, a la par que más obligaciones, y abandonar sus ratos de ocio (juegos, amigos, tele…) para comer no es algo que les apetezca, por lo que suele ser de utilidad mantenerse fieles a unas rutinas y horarios establecidos esté o no en el colegio”, asegura el pediatra.
El médico destaca estos hábitos importantes en la vida de los niños, especialmente si tienen poco apetito:
-Comer juntos en la mesa, sin televisión o juguetes que nos distraigan e integrando al niño en nuestra conversación en la mesa. Toda la familia se queda en la mesa hasta que se termina de comer, estableciendo un tiempo límite. No se puede estar dos horas removiendo el plato.
-Enseñar con nuestro ejemplo, comer despacio, masticar correctamente, mantener una dieta variada y equilibrada.
-Poner en el plato lo que el niño come, no llenarlo excesivamente esperando que se coma cantidades industriales, no merece la pena, lo pasaremos mal nosotras y se lo haremos pasar mal al niño. Siempre puede pedir más si se lo termina.
-Evitar comer entre horas, sea lo que sea. Es muy útil detectar en qué momentos el niño empieza a tener hambre y en base a eso establecer los horarios en que tomará sus comidas y meriendas.
