La familia es pieza clave para el desarrollo social e intelectual del niño. En ella se forja su carácter, su personalidad y el adulto que será.
La psicopegagoga Carla Leal precisa que “la familia ejerce una gran influencia en el niño o niña, por ello, existe la necesidad de saber qué esa influencia debe estar dirigida para el buen desarrollo y que no provoque actitudes negativas en el niño, por eso, de las relaciones que se dan entre padres e hijos las que más interesan son las relaciones que forman actitudes educativas como:
Fomentar la expresión de los deseos de cada componente de la familia.
Evitar tensiones fuertes que ataquen la personalidad del niño.

