La palabra significa fenómeno del cielo y hace referencia la luz que se produce cuando un fragmento de materia extraterrestre entra a la atmosfera de la Tierra y se desintegra.
Se llama meteorito a un meteoroide, pequeñas partículas que generalmente orbitan alrededor del sol y que cuando entran en contacto con la atmósfera de algún planeta, por ejemplo la tierra, la fricción con el aire hace que se calienten y entonces esto hace que empiece a irrigar luz, formando un meteoro o bola de fuego. Aunque es muy común la aparición y los hallazgos de estos en la tierra, también la Luna y Marte han dado testimonio de la existencia de estos.
Existen tres categorías de meteoritos, los pedregosos, conformados por minerales de silicato, los metálicos, compuestos en su mayor parte por hierro y níquel y los pedregosos con hierro, que son aquellos que contienen en igual medida grandes cantidades de material rocoso y metálico.
Si bien una buena cantidad de los meteoritos se desintegran al ingresar a la atmósfera terrestre sin producir resultados devastadores para la tierra y la población, quinientos aproximadamente entran cada año, por lo menos unos cinco o seis de estos son descubiertos, recuperados y estudiados por los científicos y solo se les debe, en el peor de los casos, un pequeño hoyo.
Explosiones, detonaciones, chiflidos, silbidos y rugidos son algunos de los sonidos más característicos que dejan estos cuando impactan sobre el planeta tierra.