Sumerge un pincel delgadito en jugo de limón o vinagre blanco. Escribe los mensajes secretos o dibuja el mapa del tesoro sobre papel blanco. Para leerlos, acerca el papel a un bombillo encendido para descifrar los códigos secretos como por arte de magia. También puedes acercarlo a una vela encendida con mucha cautela.
Escribe mensajes secretos con tinta invisible
