Resulta mucho más saludable emocionalmente mantener una actitud positiva. La importancia de una buena actitud frente al mundo te permite afrontar mejor los malos momentos. Es mucho más sencillo superar una situación cuando piensas que vas a ser capaz de superarla que cuando decides desde un principio que no hay nada que puedas hacer para mejorar la situación, o en su defecto, para aceptar lo que suceda.
Todos podemos tener un mal día, pero sin que eso se convierta en una costumbre. Lo realmente importa, es cómo decidimos ver el mundo que nos rodea. Si decides que eres tú quien tiene la última palabra en si tu mundo es triste, o es un mundo con pizcas de colores aunque el panorama general sea gris. Lo que importa, es el día a día. Conseguir ver las cosas con una actitud positiva aunque sea ligeramente.
La psicóloga Catina Furlan te presenta 4 razones por las cuales
