Pitoquito y sus amigos desean estrechar los lazos de amor y colaboración con su familia, en busca de actividades y procesos que les permitan desarrollar nuevas actividades familiares, conversaron con Ruthmary Villasmil, mediadora familiar y escolar, con quien conversaron sobre l uso del acompañamiento voluntario denominado coach.
Los padres como modelos
¿Qué es un Coach? Es un profesional, que a través de metodologías especificas realiza un acompañamiento voluntario, sobre el cliente que desea aclarar metas, objetivos e incertidumbres en alguna área de su vidas, lo interesante de este proceso es que el motivador o coach, no induce, indica, aconseja sobre lo que la persona debe decidir o hacer en su vida, el proceso le ayudará a la persona descubrir por si mismo las áreas de su vida que deben ser alineadas, para encontrar la coherencia neurológica, entre lo que se es, lo que se quiere ser y lo que se haciendo actualmente para alcanzar dichos objetivos.
Este método aplicado al ámbito familiar es maravilloso, diría poderoso, porque no hay nada que moleste mas a la mayoría de las personas que les digan que tiene que hacer, cómo y cuándo hacer, sobre todo cuando se refieren a la relación de pareja, o en la crianza de sus hijos, y es allí cuando la Programación Nuero Lingüística nos indica, en uno de sus principales postulados “EL Mapa, no es el Territorio”, y esto significa que cada persona, cada familia, tiene un cúmulo de vivencias y experiencias, que le sirven de representación en la vida ante otras situaciones, pero cuando estas experiencias te limitan a ver otras posibilidades, es cuando te das cuenta que algunos de esos pensamientos puede limitar tus potencialidades, capacidades y un nuevo aprendizaje.
Por ello, ser padre es una cosa muy distinta, a ser padres responsables.
La vida siempre nos devuelve lo que sembramos, por ello es importante dar lo mejor que tenemos como padres. No existe una mejor forma de ser padres, que siendo felices, programar y motivar a nuestros hijos, frente al modelaje, la coherencia entre lo que decimos y hacemos para vivir y enfrentar los desafíos de la vida es lo más importante, pensar que cuando los padres no estén, los hijos sean capaces de recordar lo que hacían sus padres, cuando tenían dificultades en la vida.
Es así cómo podemos formular una primera pregunta, que desde ya los padres pueden hacerse:
¿Estamos haciendo ahora, lo que nos gustaría que nuestros hijos hicieran, si estuvieran viviendo algunas de las situaciones que ya hemos vivido o estamos atravesando?
Recordemos que la experiencia es el verdadero aprendizaje. Si nos enfocamos desde una perspectiva positiva ante los conflictos familiares, estos se convierten de forma automática, en una verdadera oportunidad para valora otras alternativas, avances y crecimientos.
Finalmente comparto con ustedes una pregunta práctica y sencilla, como coach familiar, que pude ser muy común en estos tiempos:
¿Porque a mi hijo no le importa ayudar o colaborar en casa?
En un proceso Coaching familiar la pregunta se reformularía de la siguiente manera:
¿Qué puedo hacer para que mi hijo este más motivado en casa a colaborar?
“No olvides que nuestra actitud es determinante en el futuro y carácter e identidad de nuestros hijos.”
