La llegada de la Navidad trae consigo el sonar de los fuegos artificiales, sonidos fuertes muy particulares que pone inquietos a las mascotas.
Este comportamiento se como Acustofobia, y es el pánico a los ruidos (también puede padecerlo las personas).. Un animal que padezca de acustofobia suele tener una especie de miedo irracional a diferentes ruidos, como los petardos, golpes fuertes, cohetes, fuegos artificiales, pirotecnia, truenos, etc.
El mayor riesgo se produce cuando la mascota está fuera de casa. Si escucha cohetes, petardos o cualquier ruido similar, su reacción será la de huir a buscar refugio, normalmente en dirección a casa. Esa acción puede tener consecuencias, como que las mascotas desobedezcan, se pierda, el peligro de cruzar carreteras, etc.
Las conductas anormales de los animales frente a la pirotecnia no deben minimizarse. Hay que tener claro que provocan sufrimiento en ellos, pero hay solución, si se pone una atención profesional previa a los eventos que la desencadenan.
En su mente, ellos creen que su vida corre un serio peligro, y sufren un ataque de pánico. Además de temerosos, estarán desorientados, e incluso pueden volverse muy agresivos.
Las causas de estas conductas pueden ser variadas, incluso de origen hormonal y genético. En un análisis de razas, algunas son más propensas que otras a estos ruidos.
Los síntomas del pánico en nuestras mascotas
Tiembla.
Jadea o saliva de una forma excesiva.
Tiene nauseas u otro tipo de molestias abdominales.
Está agresivo.
Ladra sin motivo aparente, etc.
¿Cómo actuar ante un ataque de pánico en nuestro perro?
Una reacción habitual que tenemos es la de calmarlo y protegerlo. Es normal, por el cariño que le tenemos. Pero nuestra mascota asociará esos mimos a que algo malo está sucediendo y por eso necesita protección. No es la mejor técnica.
Lo más adecuado para ir solucionando la fobia de nuestras mascotas a los ruidos, petardos y cohetes, es transmitir la sensación de que no pasa nada, de que todo está bien. Nuestra actitud debe ser de calma y normalidad, que él nos vea como siempre. De esa forma asumirá los petardos o cohetes como algo que entra dentro de lo normal.
Cuando conocemos de antemano que van a sonar ruidos muy molestos para nuestras mascotas, planificaremos nuestra acción. Es importante disimular los ruidos de los petardos y cohetes, por ejemplo, subiendo el volumen de la radio, la música o la televisión. Este tipo de medidas pueden ayudar, pero no eliminan el problema.