La mayoría de los adultos han contado alguna vez cuentos a los más pequeños.
Los cuentos son un recurso excelente con múltiples ventajas, lo que hace que tengan un gran valor como recurso educativo.
“Los cuentos son el camino más corto para el aprendizaje de valores fundamentalmente en la formación de la conciencia del ser humano desde su nacimiento hasta su fin. Todos tienen una enseñanza implícita”, destacó a PITOQUITO la psicopedagoga Elsa Cedeño
Además el cuento tiene otras ventajas como recurso educativo:
Favorece el desarrollo de la inteligencia emocional. A través del cuento el niño puede entrar al mundo de los personajes y avanzar en el conocimiento de las propias emociones y las ajenas.
Contar un cuento fomenta el desarrollo del lenguaje. La lectura de cuentos a los niños y niñas contribuye a ampliar su vocabulario y desarrollar su lenguaje.
Los cuentos, además desarrollan la imaginación y creatividad de los niños y niñas, ya que les introduce de lleno en un mundo mágico, lleno de aventuras.
La lectura de cuentos contribuye al desarrollo de su pensamiento favorecen la reflexión y la relajación.
Cuando leemos un cuento a los niños también conseguimos fortalecer nuestros vínculos con el niño.
“La importancia fundamental del cuento es que al leer cuentos se desarrolla el gusto por la lectura, el gozo estético y la creatividad”, aseguró la psicopedagoga.
Cómo contar un cuento a tus niños y niñas
Contar un cuento puede parecer una tarea sencilla, pero no lo es tanto. Podemos limitarnos a leer, o podemos avanzar un poco más y ofrecer una lectura activa que ayude a que el niño a que se involucre con la historia y con el acto de leer.
Algunos trucos:
Cuida la rapidez con la que lees.
Recuerda que para el niño la lectura es diversión y tiene que comprender lo que le lees. Para leer un cuento tenemos que leer pausadamente dando tiempo.
Vigila la entonación.
La entonación es uno de los mayores recursos para captar la atención del niño cuando le leemos. Con la entonación podemos hacer que se centre en algunos aspectos.
Haz pausas cada cierto tiempo.
Es importante dejar espacio y hacer pausas correspondientes.
Escenifica los personajes.
Puedes poner voces diferentes, imitar las voces y hasta movimientos de los diferentes personajes.
Enseña los dibujos del cuento al niño.
De este modo despiertas su interés y le ayudas a imaginar la historia con más claridad, de este modo podrá introducirse más en ella.
Pregúntale y hazle estar activo durante la lectura. Por ejemplo: “¿A que no sabes que pasó ahora? “¿Dónde crees que fue el personaje?
Ríete mientras lees el cuento, con las cosas graciosas que puedan sucederse, el niño se reirá contigo y se motivará con el cuento. Se trata de crear emociones positivas que contribuyen al gusto por la actividad.
Evita dar demasiadas explicaciones sobre el cuento, esto puede resultar tedioso y acabara por desmotivar a los niños y niñas. Si ves que les cuesta comprender algo, prueba a leerles el mismo cuento varios días seguidos, a los niños/as les suele gustar y comprenden mejor la lectura.