La cortesía y la buena educación nos distinguen del resto de las personas. Decir buenos días, pedir por favor, dar las gracias al recibir algo, son detalles que pueden pasarse por alto, pero que nos dejan las puertas abiertas en cualquier lugar. Es por ello que es sumamente importante que desde pequeños la práctica de los hábitos de cortesía sean estimulados, ya que son factores determinantes para el respeto, la cooperación y buena comunicación que debemos de tener con quienes nos rodean.
Para Esperanza Martínez, directora del colegio Francisco José Delgado, las normas de cortesía son sinónimo de educación. Por esta razón, a los niños hay que enseñarles a hacer parte de su día a día “no solo el decir los buenos días, sino a aplicar la amabilidad, el apoyo a los compañeros, ayudar a los necesitados, las normas del buen hablante y del buen oyente”.
Martínez, además, asegura que la mejor forma de educar a los pequeños en la práctica de la cortesía y las buenas costumbres es con el ejemplo. “En el salón, acostumbrarlos a dar los buenos días y la bienvenida a cualquier persona que llegué y lo mismo cuando se va”, comentó para PITOQUITO.
A continuación te presentamos algunas frases aplicables en el día a día y que demuestran educación además de cortesía:
– BUENOS DÍAS
– BUENAS TARDES
– BUENAS NOCHES
– BIENVENIDO
– GRACIAS
– PERDÓN
– DISCULPE USTED
– SERIA TAN AMABLE DE
– PASE ADELANTE
– DESPUÉS DE USTED
– PERMISO
– UN PLACER
– MUCHO GUSTO
– HASTA LUEGO
– FELIZ VIAJE
Y no te olvides de…
– Ser puntual.
– Ceder el asiento a personas mayores, embarazadas o con alguna discapacidad.
– Ayudar a los ancianos a cruzar la calle.
– Prestar atención cuando alguien te hable y no interrumpirle sin pedir permiso.