El economista y director de la firma Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, instó a difundir en su totalidad el reciente acuerdo energético suscrito entre Venezuela y Estados Unidos. El especialista advirtió sobre la ola de especulaciones surgida tras el anuncio y destacó la importancia de manejar este proceso con absoluta transparencia para el beneficio del país.

La necesidad de transparencia y datos reales

Grisanti señaló que en las últimas 72 horas se ha generado «mucho disparate y demasiada especulación» en torno a la alianza diseñada para incrementar la producción petrolera nacional. Ante este escenario, consideró indispensable que el documento sea de acceso público.

«Por la importancia que este acuerdo puede tener para el futuro del país, creemos que es fundamental manejar el tema con transparencia», expresó el economista a través de su cuenta en la red social X. A su juicio, la publicación íntegra permitirá que analistas, expertos y la ciudadanía en general realicen sus propios cálculos y proyecciones.

Hasta el momento, la información disponible se limita a mensajes breves difundidos por la administración estadounidense en redes sociales, un comunicado oficial y una intervención de menos de diez minutos por parte de la mandataria encargada.

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La complementariedad energética entre ambos países

Desde la firma Ecoanalítica prefieren mantener una postura de cautela y esperar a conocer el texto definitivo —cuya publicación se proyecta para esta semana— antes de emitir juicios sobre los costos, beneficios y el alcance real de la negociación. No obstante, Grisanti reafirmó que el socio comercial natural de Venezuela y el principal destino de sus exportaciones de crudo debe ser el mercado norteamericano.

El especialista detalló que existe una enorme complementariedad comercial entre ambas naciones. Venezuela cuenta con vastas reservas de crudo pesado, el cual es requerido por las refinerías estadounidenses diseñadas específicamente para procesar este tipo de hidrocarburo. Por su parte, Estados Unidos está en capacidad de proveer condensados, productos refinados, tecnología, capital y los servicios necesarios para acelerar la recuperación de la producción local.

Para consolidar este potencial y atraer las inversiones de largo plazo que requiere la industria —estimadas en decenas de miles de millones de dólares—, Grisanti enfatizó que no basta con tener el petróleo bajo el subsuelo. El país requiere de relaciones estables con Estados Unidos y Europa, el levantamiento definitivo de las sanciones, seguridad jurídica, respeto a los contratos vigentes, instituciones confiables y estabilidad política.